Las reservas del Banco Central incrementaron US$ 1.246 millones este martes, alcanzando un total de US$ 49.536 millones, la cifra más elevada desde septiembre de 2019. Esta evolución refuerza la posición del organismo, que continúa adquiriendo dólares en el mercado local. En dicha jornada, compró US$ 25 millones, acumulando en julio un total de US$ 256 millones. Durante el año, el equipo liderado por Santiago Bausili ha logrado sumar US$ 11.421 millones en adquisiciones. No todas estas divisas se destinan directamente a las reservas, ya que una parte se utiliza para el pago de deudas. Hasta la fecha, las reservas han mejorado en US$ 8.371 millones. “Las reservas están cercanas a los US$ 50.000 millones. Hoy subieron unos US$ 1.200 millones, posiblemente debido al ingreso de uno de los préstamos respaldados por organismos multilaterales”, comentó el economista Federico Filippini. Sin embargo, fuentes del Central señalaron que “no hubo desembolsos de organismos ni diferencias de cotización en alguno de los componentes de las reservas”, como podría ser el oro. Además, sostuvieron que el aumento de las reservas podría atribuirse a un incremento en los depósitos, los cuales suelen disminuir hacia el final del mes y recuperarse al inicio del mes siguiente. Las compras realizadas por el Central durante el año fueron factibles gracias al aumento de divisas provenientes de las exportaciones y a la liquidación de préstamos del sector privado en dólares. Dentro de las reservas brutas, que rondan los US$ 50.000 millones, hay aproximadamente US$ 12.000 millones de reservas netas, que son las efectivamente disponibles para intervenir en el mercado. Con estos fondos, el Gobierno podría garantizar las divisas necesarias para los pagos de la deuda hasta 2027. Aunque las reservas pertenecen al Central, en caso de ser necesario, podrían ser vendidas al Tesoro, práctica ya realizada en ocasiones anteriores. Este jueves, el ministerio de Economía debe hacer frente a un vencimiento de deuda de US$ 4.000 millones. Según se informó, el Tesoro posee la mayor parte de los dólares requeridos, ya que cuenta con depósitos por US$ 3.900 millones. Mientras el Banco Central se fortalece, el presidente Javier Milei ha reiterado su proyecto de reforma de la carta orgánica de la institución. En una entrevista, anunció una reunión en Olivos con Bausili, el ministro de Economía Luis Caputo y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, para comenzar a trazar la reforma. “Se vienen un conjunto de reformas que nos permitirán salir de los más de 90 años de decadencia generados por la casta con sus delirantes políticas monetaria y fiscal”, expresó el presidente en sus redes sociales, tras la entrevista. Milei ya había manifestado su intención de modificar la carta orgánica en un encuentro con los diputados y senadores de La Libertad Avanza. Hasta ahora, se ha filtrado que, a pesar de haber asumido la presidencia con la promesa de cerrar el Banco Central, su objetivo es revertir las reformas implementadas por el kirchnerismo en 2012, cuando Mercedes Marcó del Pont estaba al frente de la entidad. En ese entonces, se estableció que, además de controlar la inflación, uno de los objetivos del Central debía ser “fomentar el crecimiento económico”. Este martes, el riesgo país se situó cerca de los 400 puntos básicos, cayendo un 0,5% y alcanzando los 405 puntos. El indicador de JP Morgan, que mide la sobre tasa de la deuda argentina respecto al rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, disminuyó un 4,9% en cinco jornadas de julio. En el año, la caída acumulativa alcanza el 28,9%. Aunque el ministro de Economía Luis Caputo ha asegurado que por el momento no planea emitir deuda en los mercados internacionales, la disminución del riesgo país es clave para que Argentina pueda aprovechar esta posibilidad que aún se mantiene distante. En los niveles actuales, que son los más bajos en ocho años, el mercado exigiría una tasa del 12% en dólares para financiar al país. En esta jornada, los bonos incrementaron su valor en un 0,5% de promedio, lo que permitió una mejora de cinco puntos básicos en el riesgo país. En el ámbito cambiario, el dólar subió cinco pesos, alcanzando los $ 1.515, tras cuatro días de estabilidad.