Uruguay enfrentó un traspié inesperado al empatar 2-2 con Cabo Verde en la segunda jornada del grupo H del Mundial 2026, lo que provocó diferentes expresiones en Marcelo Bielsa a lo largo del encuentro. Una de ellas se produjo cuando Agustín Canobbio anotó un gol al finalizar el primer tiempo, revertiendo un inicio complicado y generando en el director técnico un grito de celebración y un puño en alto, aunque permaneció sentado sobre su habitual heladerita. La otra emoción se notó al sonar el silbato que marcó el fin del partido, momento en el que Bielsa se levantó y se dirigió al vestuario con paso ligero y la mirada fija en el suelo, evitando cualquier saludo con el entrenador rival, Bubista. En un breve contacto con la prensa tras el partido, Bielsa comentó: “El partido nos permitió marcar diferencias y, cuando cedimos el protagonismo, las diferencias se acortaron. Eso fue lo determinante para este resultado, lo conveniente hubiera sido mantener la presión sobre el rival.” En una conferencia posterior, con una aparente calma que ocultaba su frustración, amplió su análisis. “No hay duda de que Uruguay es un mejor equipo que Cabo Verde, pero eso hay que demostrarlo”, sostuvo. Al abordar la necesidad de trabajar en el aspecto anímico del equipo, añadió: “Empatamos dos partidos que eran ganables. No hay dudas de que merecimos ganar los dos. Aun con los goles que recibimos, los deberíamos haber ganado.” Bielsa se detuvo a desmenuzar el empate, señalando los momentos clave del partido: “Nos costó. Tendría que referirme a los primeros 20 minutos, el cierre del primer tiempo y el comienzo del segundo, donde nos faltó ese instinto de no solo tener la pelota sino también dañar al rival.” Reconoció que tras recibir un gol, el equipo entró en confusión, aunque destacó que en los minutos finales, con una búsqueda insistente, lograron generar tres situaciones de gol, a pesar de que también pudieron haber encajado más goles. Cuestionado sobre las sustituciones y el momento en que las realizó, Bielsa defendió sus decisiones: “Fui respondiendo a los momentos del partido con las modificaciones que creí necesarias. Probablemente, lo que se puede percibir es que no generaron cambios importantes en el comportamiento colectivo.” Al respecto del estado de sus jugadores, aclaró que no podría asegurar cuánto podría jugar un jugador en particular que había tenido poco tiempo de juego en el semestre anterior. También, anunció que dos de ellos quedan descartados para el próximo encuentro decisivo ante España: “Ni de Arrascaeta ni Araújo tienen chances de jugar”. Sobre el crucial duelo, Bielsa consideró que representa “un desafío muy grande para todos nosotros”, aunque confía en la capacidad del equipo: “Tenemos que jugar contra España con la necesidad y obligación de ganarles. Soy el responsable de que Uruguay no haya conseguido más puntos que dos sobre seis posibles. Y el equipo tiene la oportunidad de mejorar su imagen ante un gran rival.” Lamentó los errores defensivos que llevaron a los goles rivales, señalando que “pagamos un precio muy caro por ellos”, y concluyó: “Cuesta muchísimo conseguir un gol y recibir dos como los que recibimos ayuda a que un equipo que tiene menos recursos que Uruguay diga presente en el partido.”