El debut de Mora fue significativo, ya que a sus 17 años se convirtió en el futbolista mexicano más joven en iniciar un partido de Mundial, contrastando con la experiencia de Ochoa. A medida que avanzó el partido, Mora se integró bien al juego, y aunque fue reemplazado por Fidalgo, recibió una ovación atronadora de una afición que estuvo presente con un ambiente festivo. No solo logró la máxima puntuación en la etapa de grupos, sino que México también mantuvo su arco en cero.
A sus 41 años, Ochoa jugó por cuarta vez en una Copa del Mundo después de haber sido parte de los equipos en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022. Sin embargo, su trayectoria se extiende a seis participaciones, incluyendo su presencia en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, aunque en esas ediciones fue suplente. Su actuación le permitió superar a Antonio “La Tota” Carbajal, el legendario arquero que jugó en cinco Mundiales entre 1950 y 1966. “Agradecido por dejarme vivir este momento a mis compañeros, al entrenador, a los hinchas, a mi familia…”, comentó Ochoa, emocionado ante el homenaje recibido por parte de sus compañeros al concluir el partido.
El entrenador Javier Aguirre abordó las demandas del público para que Ochoa fuera titular en lugar de reactores. En la rueda de prensa, se expresó con elocuencia: “No me vengan a preguntar de Memo, cabrones”. Su objetivo era brindar un escenario propicio para Ochoa, quien al ser sustituido recibía una ovación, mientras el público cantaba: “Olé, olé, olé, Memo, Memo”. Este encuentro se tornó en uno de los momentos más emotivos de Aguirre: “Noche de emoción. Se merece todo”.
Con la primera posición asegurada, México tuvo la oportunidad de rotar su plantilla para garantizar descansos y prevenir lesiones y amonestaciones. Los regresos de Israel Reyes y César Montes, así como la inclusión de los nuevos Chávez y Guillermo Martínez, enriquecieron la alineación. Este cambio en el equipo se notó en el juego: tras la pausa de hidratación del primer tiempo, La Tri tomó control, aunque sin lucimiento, asegurando que el rival no pudiera hacer daño. Aguirre admitió que el inicio fue complicado: “Me sorprendieron al principio, nos costó”.
República Checa, por otro lado, mantuvo su sistema táctico habitual de 5-4-1. Sin embargo, no pudo ejecutar su juego que había rendido frutos en encuentros previos. La presión por conseguir un triunfo fue evidente, y pese a algunos intentos por atacar, culminaron en una derrota que les frustró en su paso por el Mundial.
México, por su parte, tomó la delantera gracias a la movilidad de Mora, quien animó al público con una jugada destacada que resultó en el primer gol de Chávez, desatando la euforia en las gradas. Una vez abierto el marcador, la dinámica del juego cambió y La Tri se mostró decidida, anotando dos goles más por parte de Quiñones y Fidalgo, haciendo retumbar el estadio con cánticos de alegría.
El próximo desafío para México será el martes 30 de junio en el mismo Azteca, donde se jugarán los 16avos de final. A pesar de todavía no confirmar a su rival, la afición ya celebra un triunfo que va más allá de la victoria: un récord personal y la ovación a Ochoa, así como la prometedora aparición de Mora.