El intercambio de camisetas fue simbólico, con dedicatorias especiales: Paredes obsequió la camiseta número 5 que utiliza en la actualidad, mientras que Tevez le entregó la icónica 10 que llevaba en 2020, año en el que Boca se coronó campeón de la Superliga en un desenlace agónico con River Plate.
Paredes compartió la fotografía del encuentro en su cuenta de Instagram, junto a un mensaje cariñoso hacia el exjugador: “Fenómeno”, anotó el mediocampista, acompañando sus palabras con dos corazones, uno azul y otro amarillo.
La admiración entre estos dos ídolos es recíproca. En una reciente entrevista, Myriam Benítez, madre de Leandro, recordó cómo Tevez brindó apoyo a su familia cuando el Barcelona mostró interés en fichar a su hijo, que en ese entonces era un niño en las divisiones infantiles de Boca. “Cuando tenía 11 años, el Barcelona lo contactó. Estaba sola y trabajando, y las primeras palabras que me dijeron fueron que me asegurarían un futuro estable”, relató Myriam.
“Le escribí a Carlos Tevez para explicarle la situación, y él se ofreció a enviarme ayuda para asesorarme, pues muchas veces llegan con esos ofrecimientos…”. Finalmente, la propuesta del equipo catalán no llegó a concretarse y Paredes continuó su desarrollo en Boca.
Además, hace unas semanas, se viralizó una curiosa imagen de archivo que muestra a Paredes y Tevez durante el partido de ida de la final de la Copa Libertadores 2004 entre Boca y Once Caldas. En esa transmisión, un joven Tevez, figura destacada del equipo que no pudo participar en la final por una suspensión, estaba sentado en el túnel del vestuario, mientras que un niño de cabello largo, que fue mal identificado como una “nena”, era en realidad Paredes, quien a sus 10 años ya brillaba en las categorías juveniles del club.