Según un informe de la Fundación Libertad, el superávit primario acumulado durante los primeros ocho meses del año alcanzó los $12,2 billones, equivalentes al 1,08% del Producto Bruto Interno (PBI) anual proyectado. El resultado financiero, que contempla el pago de intereses de la deuda, fue positivo en $2,3 billones, equivalente al 0,2% del PBI.
Sin embargo, al excluir los ingresos extraordinarios por las privatizaciones, tal como establece el criterio del programa con el FMI, el superávit primario se reduce a $11,2 billones, alrededor del 0,98% del PBI. La diferencia expone el peso que tuvieron las operaciones de venta de activos estatales en el resultado fiscal del período.
El informe advierte que la meta de superávit primario de $16,2 billones prevista para 2026 enfrenta dificultades ante la fragilidad de los ingresos tributarios. En ese contexto, el Gobierno espera que las metas puedan revisarse durante la tercera evaluación del acuerdo con el organismo internacional, actualmente en curso.
La Fundación Libertad destaca que el cambio en el régimen fiscal impulsado por Milei se refleja en la evolución de las cuentas públicas. Según el documento, entre 2017 y 2023 el mismo período del año cerraba con déficits financieros de entre el 1,8% y el 5,6% del PBI. Desde 2024, en cambio, las cuentas registraron resultados diferentes, aunque el margen de superávit se redujo en los últimos años.
El análisis señala que el superávit primario pasó del 1,5% del PBI en 2024 al 1,29% en 2025 y al 1,08% en 2026. Por ese motivo, la entidad considera que los resultados de septiembre, octubre y noviembre serán determinantes para evaluar el cumplimiento de las metas fiscales, antes del habitual deterioro estacional de diciembre.
“El ancla permanece firme, pero el colchón se vuelve cada vez más delgado y su mantenimiento dependerá del control del gasto y de la fortaleza de la recaudación”, sostiene el informe.
Entre enero y agosto, el gasto primario del Sector Público Nacional (SPN) totalizó $100,1 billones. La cifra representa una caída real del 2,5% interanual y del 30,2% respecto del mismo período de 2023. No obstante, la composición del gasto cambió de manera significativa: las prestaciones sociales pasaron de representar el 54,6% del total en 2023 al 67,2% en 2026, mientras que los gastos de capital disminuyeron del 8,6% al 2,1%.
La Fundación Libertad sostiene que los rubros sobre los que el Gobierno tenía mayor margen de decisión ya registraron fuertes recortes. El gasto de capital cayó un 83% en términos reales respecto de 2023, mientras que los subsidios se redujeron un 57%.
De acuerdo con el análisis, una parte creciente del gasto está vinculada a obligaciones establecidas por ley, como jubilaciones, pensiones y asignaciones, cuyos montos siguen mecanismos de actualización. Por eso, el documento plantea que la continuidad del ajuste requiere avanzar en reformas estructurales, además de mantener el control sobre las erogaciones.
En paralelo, el informe advierte sobre un aumento real interanual del 14,4% en los subsidios económicos durante 2026, impulsado por el encarecimiento de los costos energéticos. Según los datos presentados, su participación en el gasto total pasó del 6,3% al 7,3%.
Como parte de las medidas propuestas para la próxima etapa, la entidad plantea cambios en el sistema previsional, incluida la revisión de la fórmula de movilidad, las edades jubilatorias y los regímenes especiales. También propone avanzar hacia un esquema tarifario que elimine los subsidios económicos y establecer un nuevo régimen de responsabilidad fiscal que incluya a las provincias.
El informe concluye que la sostenibilidad del superávit dependerá de la evolución de la recaudación, del control del gasto y de la capacidad del Gobierno para impulsar reformas que permitan sostener el equilibrio de las cuentas públicas sin depender de ingresos extraordinarios.