Bearman relató la situación que lo llevó a tomar una decisión tan drástica. “Me desperté a las dos de la madrugada y tenía una araña justo al lado de la cabeza”, contó el piloto, mientras conversaba con otros colegas en el escenario. “¡Lo juro! Enseguida escribí a mi equipo de viaje y les dije: ‘Chicos, me voy a otro sitio. ¡No me quedo aquí!’“. Durante este encuentro, su compañero Esteban Ocon le pidió que explicara cómo había sucedido el momento, y Bearman reconstruyó la secuencia que lo obligó a dejar su alojamiento. “Oí claramente cómo venía hacia mí”, relató el británico y describió: “Abrí los ojos y estaba justo ahí”.
La conversación continuó con una pregunta específica sobre el tamaño de la araña, a lo que Bearman respondió con un gesto, levantando una mano y señalando la palma antes de afirmar: “¡Era más o menos así de grande!”. Su descripción sobre el arácnido generó reacciones entre quienes compartían el escenario. Charles Leclerc, al escuchar el relato, mostró su desdén ante lo que había sufrido Bearman, comentando: “¡Ni loco!”.
El traslado a un nuevo hotel no logró eliminar la preocupación de Bearman. El piloto explicó: “La aparté de un manotazo y encendí la linterna, pero ya no la encontré”. Además, señaló: “Cuando me mudé a mi nuevo hotel, ni siquiera abrí la maleta. Tengo miedo de que esté ahí dentro”. La anécdota sorprendió particularmente a Lewis Hamilton, quien a lo largo de casi dos décadas ha viajado por distintos países como parte del calendario de la Fórmula 1 y ha estado en varias ocasiones en Malasia. El piloto de Ferrari reaccionó con humor al escuchar la experiencia de Bearman. “¡Me habría quedado a dormir en el coche!”, expresó el siete veces campeón del mundo entre risas. “¡Ni siquiera sabía que hubiera arañas en Malasia!”, agregó el excorredor de Mercedes.
Hamilton no tardó en ofrecer una observación que reflejó su asombro ante el relato de su colega. “¡Dios mío, eso lo cambia todo! Llevo viniendo aquí desde hace 20 años y no lo sabía”, añadió. El animal que irrumpió en el cuarto de Bearman podría haber sido una araña cazadora, también conocida como araña cangrejo gigante, cuya presencia es común en casas y hoteles de Malasia. Aunque esta especie utiliza veneno para inmovilizar a presas más pequeñas, no representa un peligro para los seres humanos.
El temor de Bearman estaba, además, relacionado con la velocidad a la que se desplazan estos arácnidos. Mientras el británico intentaba dejar a un lado el incidente y adaptarse a su estadía, la carrera se desarrolló bajo condiciones difíciles debido a una intensa lluvia y una demora de más de una hora y media. Max Verstappen se alzó como ganador de la prueba, seguido por Kimi Antonelli en el segundo lugar y Hamilton completó el podio. Bearman cerró su participación en el 14° puesto, por detrás de Franco Colapinto. La Fórmula 1 proseguirá su calendario con el Gran Premio de Singapur, programado del 9 al 11 de octubre.