El juez ha expresado su preocupación de que el avance de este concurso podría dejar fuera a Bertuzzi y Martín Irurzun, quienes forman parte del tribunal clave encargado de revisar las principales causas de corrupción. Bruglia también cuestionó que el Consejo esté promoviendo únicamente los concursos que involucren a estos tres magistrados, quienes fueron trasladados durante la administración de Mauricio Macri, mientras que otros casos similares permanecen estancados. Cabe destacar que Castelli es miembro del tribunal oral que lleva a cabo el juicio en el caso de los Cuadernos de las Coimas. En el caso de Irurzun, el gobierno parece reacio a extender su mandato por cinco años más tras alcanzar los 75 años.
En una detallada exposición, Bruglia afirmó que, durante los últimos seis años, ha existido una ofensiva política y judicial por parte de Cristina Kirchner con el objetivo de removerlos de sus cargos. “De decenas de jueces afectados, solo tres iban a ser los discriminados y realmente perseguidos para remover de los cargos que están actualmente desempeñando”, enfatizó el magistrado.
Bruglia señaló que detrás del proceso se encuentran “los sótanos de la democracia” y mencionó la existencia de “operadores ocultos” con poder dentro del Poder Judicial. El juez alegó que varios consejeros incurrieron en “actos omisivos” al no promover concursos para otros jueces trasladados ni eliminar vacantes de los procesos de selección, a diferencia de lo que ocurrió con él, Bertuzzi y Castelli.
“¿O todos igual o ninguno?”, preguntó el juez, quien caracterizó el avance del concurso 461 como una “ilegítima discriminación” y consideró que implica “complacencia y aceptación de una maniobra espuria”.
En otra parte de su comunicación, Bruglia criticó a una consejera—sin mencionar su identidad—que defendió el avance del concurso argumentando que se trataba de cumplir con un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre los traslados de jueces. Para el magistrado, esta postura es “contradictoria”, ya que el Consejo no aplicó el mismo criterio a otros jueces trasladados.
Asimismo, denunció la existencia de dos pliegos enviados al Senado para cubrir vacantes dejadas por jueces trasladados, sin que se llevaran a cabo concursos previos ni desagregaciones de cargos, algo que sí ocurrió en su caso y el de sus compañeros. Mencionó específicamente el Tribunal Oral en lo Criminal N° 8 y la Vocalía 10 de la Sala III de la Cámara de Casación Criminal y Correccional de Buenos Aires, haciendo referencia al juez Carlos Mahiques, padre del ministro de Justicia, y al juez Ricardo Basílico, entre casi 70 casos de otros jueces trasladados.
Tanto Bruglia como Mahiques y Basílico habían sido trasladados desde otros juzgados, pero los concursos destinados a los cargos de los dos últimos no están siendo promovidos por la Magistratura.