Las principales intervenciones fueron realizadas por David Malpass, ex subsecretario del Tesoro de EE.UU. durante la gestión de Trump y presidente del Banco Mundial entre 2019 y 2023, y Emilio Ocampo, economista de UCEMA, conocido por su postura favorable a la dolarización y quien tuvo cercanía con Milei durante la campaña.
Malpass afirmó que “eliminar el peso argentino generaría enormes beneficios para la gente en Argentina” y argumentó que facilitaría la llegada masiva de inversiones al país. Según su análisis, la existencia de la moneda local provoca que los inversionistas teman restricciones, devaluaciones y controles estatales.
“El problema es que mientras el peso siga existiendo, las nuevas inversiones no van a llegar”, declaró. Además, sugirió que “si Milei dijera que va a completar la eliminación del peso, el dinero ‘inundaría’ la Argentina y su programa empezaría a funcionar”.
El exfuncionario subrayó que no sería necesario acumular previamente una gran cantidad de dólares para poner en marcha la dolarización. “No hay necesidad de conseguir dólares en la Argentina. Ni siquiera los dólares debajo del colchón son necesarios, porque en el momento en que Argentina diga que dejará de imponer el peso, los dólares entrarían masivamente”, afirmó.
Respecto a los cálculos usuales acerca de las divisas requeridas para la dolarización, Malpass los relativizó: “US$20.000 millones es realmente una cifra pequeña. Entraría mucho más dinero a la Argentina”.
También, vinculó la crisis económica actual de Argentina con la persistencia de la moneda local, afirmando que “la alternativa no está funcionando. Argentina se está hundiendo”. Añadió que “el 90% del deterioro que está sufriendo hoy la Argentina se debe a la existencia del peso”.
Por su parte, Ocampo, una figura clave en la promoción de la dolarización durante la campaña de Milei, defendió la estrategia citando ejemplos de otros países latinoamericanos que han adoptado medidas similares.