La compañera de fórmula de Javier Milei se distancia así de la postura oficial del Gobierno, que, a través de Alejandra Monteoliva, había relacionado el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas con un mensaje político que no debería manifestarse dentro del recinto en Atlanta, donde se disputará el partido que definirá al segundo finalista del Mundial.
“Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío; contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”, expresó Villarruel en un posteo en redes sociales el martes por la noche.
Durante una entrevista, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se refirió al operativo de seguridad coordinaron con las autoridades estadounidenses, enfatizando que no se permitirán en la cancha “carteles, banderas o mensajes provocativos”. “Está prohibido el ingreso de elementos que tengan algún tipo de mensaje provocativo, ya sea de contenido político o racial. No van a poder ingresar banderas o carteles con ese contenido”, afirmó Monteoliva, aludiendo a cualquier referencia que pueda relacionarse con el legítimo reclamo de soberanía que es una política de Estado de Argentina.
Villarruel, aunque sin mencionarla, contrarrestó esta posición en redes sociales, afirmando que no iba a “ser políticamente correcta ni pecho frío” en lo que respecta a la causa Malvinas. En abril de 2025, para un nuevo aniversario de la guerra, Milei ignoró el reclamo histórico argentino sobre las Islas, que ha sido sostenido ante Naciones Unidas desde 1965, y durante un discurso en el cenotafio de la Plaza San Martín, respaldó la postura británica sobre el supuesto derecho a la autodeterminación de los kelpers. Durante ese discurso, el Presidente declaró que “cuando la Argentina sea una potencia”, los “malvinenses decidirán votarnos con los pies” y “prefirirán ser argentinos sin que ni siquiera haga falta la disuasión o el convencimiento para lograrlo”.
La restricción de cualquier imagen o reclamo de soberanía sobre las Malvinas en el Mundial fue confirmada por Monteoliva tras una reunión en el Centro Internacional de Cooperación Policial en Virginia con el FBI, provocando el repudio de otros actores de la oposición. El diputado Esteban Paulón presentó un proyecto de resolución en contra de esa medida, manifestando: “Repudiamos el aval de la ministra Monteoliva a la prohibición de visibilizar el reclamo de soberanía argentina sobre Malvinas en el partido Argentina-Inglaterra. La soberanía sobre Malvinas no es un ‘mensaje político’, es un mandato constitucional irrenunciable. Además, ratificamos el derecho ciudadano a visibilizar esta causa histórica en todo lugar y contexto”.
No es la primera vez que Villarruel provoca un conflicto diplomático por motivos futbolísticos. En julio de 2024, Karina Milei tuvo que reunirse con el embajador de Francia en Argentina para transmitirle las disculpas de la Casa Rosada tras los comentarios de la vicepresidenta, quien había calificado a Francia de “colonialista”.
Villarruel había publicado un mensaje polémico de “apoyo” al jugador de la Selección argentina, Enzo Fernández, luego de ser señalado de “racista” por presuntos cánticos xenófobos contra miembros del equipo dirigido por Didier Deschamps. “Argentina es un país soberano y libre. Nunca tuvimos colonias ni ciudadanos de segunda. Nunca le impusimos a nadie nuestra forma de vida. Pero tampoco vamos a tolerar que lo hagan con nosotros. Argentina se hizo con el sudor y el coraje de los indios, los europeos, los criollos y los negros como Remedios del Valle, el Sargento Cabral y Bernardo de Monteagudo”, afirmó, añadiendo: “Ningún país colonialista nos va a amedrentar por una canción de cancha ni por decir las verdades que no se quieren admitir. Basta de simular indignación, hipócritas. Enzo, yo te banco, Messi, gracias por todo. ¡Argentinos siempre con la frente alta! ¡Viva la Argentinidad!”.