El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, destacó durante la 47° Convención Anual del IAEF que la posición externa de la Argentina presenta una mayor fortaleza de la que reflejan algunas estimaciones del mercado.
Según explicó, las reservas brutas aumentaron cerca de US$ 30.000 millones desde diciembre de 2023, pese a que en ese período se afrontaron pagos por más de US$ 40.000 millones y se flexibilizaron distintas restricciones cambiarias.
La estrategia de la autoridad monetaria para los próximos meses se apoya en tres elementos: la oferta privada de divisas, el sostenimiento del equilibrio fiscal y la utilización de herramientas de liquidez.
Dentro de ese esquema, el Gobierno espera que las emisiones de deuda corporativa y provincial que todavía no fueron liquidadas generen un flujo gradual de dólares. El BCRA apunta a absorber parte de ese excedente mediante modificaciones en la base monetaria.
Desde comienzos de 2026, las provincias y las empresas colocaron deuda en dólares por un promedio mensual de aproximadamente US$ 1.670 millones. De acuerdo con las estimaciones oficiales, todavía quedan alrededor de US$ 4.400 millones pendientes de liquidación.
El ritmo de las colocaciones, sin embargo, se redujo durante agosto. En ese mes, las emisiones de deuda en dólares de empresas y provincias alcanzaron US$ 937 millones, menos de la mitad del volumen registrado en julio. La menor actividad coincidió con un aumento del riesgo país, que superó los 500 puntos básicos, además de las mayores tasas internacionales y del incremento del spread soberano argentino.
La normativa cambiaria establece que este tipo de emisiones debe liquidarse en el mercado, aunque no fija la obligación de hacerlo inmediatamente después de la colocación. Por esa razón, puede existir un período entre la emisión de la deuda y el ingreso efectivo de las divisas al mercado cambiario.
El escenario podría cambiar si durante los últimos meses del año disminuye el riesgo país y se recupera el acceso al financiamiento internacional. Entre las operaciones previstas se encuentra una emisión de la provincia de San Juan por hasta US$ 600 millones, vinculada con el interés generado por el desarrollo de la actividad minera.
En el sector privado, YPF lanzó una oferta voluntaria de recompra por hasta US$ 500 millones sobre dos obligaciones negociables internacionales que se encuentran en circulación. A su vez, Tecpetrol inició un proceso de presentación ante inversores con el objetivo de avanzar hacia una nueva emisión de deuda en los mercados internacionales.
Las nuevas colocaciones no eliminan los riesgos sobre el mercado cambiario, pero podrían aportar una mayor disponibilidad de divisas durante el tramo final del año.
Werning también cuestionó las previsiones que anticipan una mayor dificultad para conseguir dólares durante el cuarto trimestre. El vicepresidente del BCRA sostuvo que esas proyecciones no contemplan suficientemente el carácter estructural del superávit comercial argentino.
En esa línea, planteó que el equilibrio fiscal permite eliminar uno de los factores que históricamente contribuyeron a generar desequilibrios en la cuenta corriente y posteriores crisis cambiarias.
El funcionario señaló además que para 2026 se proyectan compras netas por más de US$ 14.000 millones. A ese monto agregó otros US$ 20.000 millones que, según su estimación, estarían disponibles a partir del desarme de posiciones vendidas en futuros, la cancelación de swaps y la extensión de los plazos en operaciones de repos.
Con este escenario, el Banco Central considera que el mercado de contratos a término recuperó previsibilidad y que el esquema basado en disciplina fiscal le permitirá responder ante eventuales movimientos adversos del mercado cambiario mediante intervenciones más acotadas.