Argentina ocupa el tercer lugar entre los mercados más grandes de la región, detrás de Brasil y México. Para 2025 se estiman ingresos brutos por juego (GGR) de US$4.309 millones, mientras que para 2026 la proyección asciende a US$4.528 millones. De mantenerse un crecimiento del 5% anual, el mercado argentino podría alcanzar los US$5.442 millones en 2030.
El avance del negocio está acompañado por una regulación fragmentada y por la existencia de operadores no autorizados. A nivel regional, la expansión de las plataformas digitales se combina con nuevos marcos regulatorios y una penetración todavía relativamente baja respecto del tamaño de las economías latinoamericanas.
En el mercado mundial, las apuestas online ya representan cerca del 45% del GGR, frente al 20% que tenían en 2015. La participación podría superar el 50% hacia 2030. Sin embargo, una parte importante de esa actividad continúa fuera de los circuitos regulados: alrededor del 57% del GGR online global corresponde a operadores no regulados.
El mercado latinoamericano representa actualmente cerca del 4% del negocio mundial de apuestas, estimado en unos US$800.000 millones. Aun así, es la segunda región con mayor ritmo de crecimiento, detrás de África. Para el mercado global se proyecta una expansión anual del 6% hasta alcanzar aproximadamente US$1 billón en 2030, mientras que América Latina podría avanzar a una tasa cercana al 10%.
Brasil se convirtió en el principal mercado regional después de la apertura de su segmento de apuestas online en enero de 2025. Desde entonces fueron habilitados más de 80 operadores y alrededor de 180 sitios web. En su primer año, el sector creció 33% y para 2026 se espera una expansión adicional del 11%, hasta alcanzar unos US$19.000 millones.
Las plataformas reguladas en Brasil podrían generar este año unos R$46.000 millones, equivalentes a aproximadamente US$8.800 millones, con unos 35 millones de jugadores activos. Sin embargo, el segmento autorizado representa apenas el 45% del mercado total. Otro 19% corresponde a plataformas offshore y una proporción similar a loterías y juegos no regulados.
El perfil de los usuarios brasileños muestra además una fuerte concentración entre los jóvenes y los hombres. Dos de cada tres apostadores son varones y casi la mitad tiene menos de 30 años. A su vez, el 25% utiliza más de cuatro plataformas, lo que refleja la presencia de un segmento particularmente activo.
El crecimiento del juego online también comienza a observarse en las decisiones de consumo de los hogares. En Brasil, el GGR total de las apuestas representó en 2025 alrededor del 1,1% del consumo de las familias y cerca del 12% del comercio electrónico. El juego online explicó aproximadamente 2,3% del crecimiento del consumo privado y, al incorporar todas las modalidades de apuestas, la proporción llegó al 3,3%.
Esto no significa que cada monto destinado a las apuestas implique una reducción equivalente en el gasto de otros sectores, aunque distintos rubros comenzaron a percibir cierta presión sobre el ingreso disponible de los consumidores. Indumentaria, electrodomésticos, alimentos y restaurantes aparecen entre las actividades que pueden verse afectadas por este cambio en las prioridades de gasto.
En Brasil, el apostador online destina en promedio R$122 por mes a estas plataformas, equivalente al 7,5% del salario mínimo. Si se considera el conjunto del mercado de apuestas, la proporción podría acercarse al 15%. La expansión se produce además en un contexto en el que una parte importante de los hogares brasileños ya enfrenta niveles elevados de endeudamiento.
Ante esta situación, el Gobierno brasileño comenzó a implementar restricciones, entre ellas limitaciones para beneficiarios de programas sociales y personas que participan de mecanismos de renegociación de deudas.
Argentina presenta una estructura diferente. Aunque el mercado total alcanzaría US$4.528 millones en 2026, el negocio continúa teniendo una mayor participación de las apuestas presenciales. Para este año se proyectan US$601 millones provenientes de apuestas online reguladas y otros US$1.117 millones de plataformas offshore.
En conjunto, el segmento online argentino alcanzaría unos US$1.718 millones, equivalentes al 37,9% del mercado total. El resto correspondería a las modalidades presenciales.
La tendencia, de todos modos, apunta hacia una mayor digitalización. La participación de las apuestas online pasaría del 32,3% del mercado en 2023 al 43,2% en 2030. Dentro del segmento regulado, los ingresos podrían crecer desde US$300 millones en 2023 hasta US$1.176 millones en 2030.
También se espera un aumento en la cantidad de jugadores digitales. El número de usuarios argentinos pasaría de 4,6 millones en 2025 a 5,6 millones en 2030, mientras que la penetración entre los adultos subiría del 13,3% al 15,6%.
En términos de impacto económico, el mercado total de apuestas representa actualmente cerca del 0,61% del PBI argentino y el 0,87% del consumo privado.
El crecimiento del sector también generó interés entre compañías internacionales. Entre los principales actores identificados se encuentran Allwyn, Rush Street Interactive, Cirsa, Playtech, Betsson y Codere Online, que mantiene una actividad particularmente relevante en Argentina.
El atractivo del negocio está vinculado con sus perspectivas de expansión, sus relativamente bajos requerimientos de inversión tradicional y las características de su capital de trabajo. Al mismo tiempo, enfrenta riesgos asociados con los cambios regulatorios, la presión impositiva y las restricciones de publicidad y marketing. A nivel global, además, alrededor del 20% de los activos enfrenta limitaciones de inversión vinculadas con criterios de sostenibilidad.