Las pymes recurren principalmente a Obligaciones Negociables garantizadas, cheques y pagarés bursátiles para obtener fondos. La mejora de las condiciones macroeconómicas permitió acceder durante buena parte del año a tasas competitivas, aunque el escenario cambió en agosto debido al incremento de las tasas mayoristas y a una menor disponibilidad de pesos.
La tasa mayorista de plazos fijos (Tamar) comenzó el año en 29,37% y posteriormente descendió seis puntos porcentuales, hasta ubicarse recientemente en 23,25%. Sin embargo, el promedio registrado durante agosto fue de 24,3%, lo que elevó el costo de las colocaciones de los distintos instrumentos denominados en moneda local.
En ese contexto, el Índice de Financiamiento Pyme (IFP) terminó agosto en 27,76%, con una suba de 2,16 puntos porcentuales frente al mes anterior.
Las Obligaciones Negociables avaladas por bancos y Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) alcanzaron una tasa promedio de 23,5%, alrededor de 1,2 puntos porcentuales por debajo de la Tamar. El segmento avalado continúa mostrando condiciones de financiamiento competitivas para las empresas de menor tamaño.
Los plazos también registraron una evolución favorable, aunque todavía se mantienen por debajo de los dos años. En las colocaciones de deuda corporativa, el promedio llegó a 17 meses durante agosto.
El financiamiento avalado presentó además una diferencia significativa frente a las operaciones sin garantía. El plazo promedio del segmento Avalado fue de 83 días, 24 días más que el correspondiente al segmento No Garantizado. La utilización de avales de SGR permite, de esta manera, extender los vencimientos y mejorar las condiciones de acceso al crédito.
El plazo promedio ponderado de las operaciones aumentó casi cinco días respecto de julio y llegó a 83 días. La evolución refleja el papel de las garantías como mecanismo para otorgar mayor previsibilidad a las operaciones de las pymes.
Para septiembre se proyecta una posible reducción de las tasas, con una estabilización en un rango de entre 25% y 27%. Si ese escenario se concreta, podría abrirse una nueva etapa de actividad en el mercado de capitales para las pequeñas y medianas empresas.
El segmento de deuda corporativa denominada en dólares aparece entre las alternativas con condiciones favorables, mientras que en pesos también se mantienen oportunidades dentro del tramo PYME avalado. La evaluación del mercado, no obstante, contempla la necesidad de seguir de cerca la evolución de las tasas durante 2027, especialmente a medida que avance el calendario electoral.
El volumen acumulado del financiamiento pyme también muestra un crecimiento importante. En agosto, el monto alcanzó los $609.000 millones, un 65,5% más que en el mismo mes de 2025. El incremento estuvo impulsado principalmente por las operaciones garantizadas y por una elevada demanda de crédito.
Aunque los plazos todavía no alcanzan los 24 meses, la extensión registrada durante el año constituye uno de los cambios observados en el mercado. La posibilidad de acceder a financiamiento durante períodos más prolongados depende, entre otros factores, de la estabilidad de las tasas y de la continuidad de las condiciones económicas.
La evolución de las colocaciones muestra así un mayor protagonismo del mercado de capitales dentro de las alternativas disponibles para las pymes. Las garantías, en particular, permiten mejorar el perfil de las operaciones y ampliar los plazos frente a las opciones sin respaldo.