La información fue transmitida al personal a través del área de Recursos Humanos. De acuerdo con lo señalado por el sindicato que representa a los trabajadores de la industria aceitera en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, los empleados continuarán cobrando sus salarios hasta la fecha establecida para el cierre, aunque actualmente tienen prohibido ingresar al establecimiento.
Ante esta situación, el gremio realizó una presentación ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires y pidió una audiencia con la empresa. El encuentro podría realizarse de manera virtual este jueves.
Mientras aguardan una definición, los trabajadores instalaron una carpa frente a la fábrica y organizan una vigilia mediante turnos. La empresa les impide el acceso a la planta, pero comunicó que mantendrá el pago de las remuneraciones hasta el último día de funcionamiento.
Desde el sindicato señalaron además que todavía no recibieron las notificaciones formales de despido. Hasta el momento, indicaron, solo cuentan con una comunicación del área de Recursos Humanos en la que se informa el cierre previsto para el 30 de septiembre y la continuidad del pago de los salarios hasta esa fecha, aun cuando los empleados no estén prestando tareas.
Según lo informado por la empresa al gremio, las indemnizaciones serían abonadas de acuerdo con lo establecido en el artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo. Sin embargo, el sindicato mantiene la denuncia ante la cartera laboral bonaerense y el pedido de audiencia.
El cierre actual remite a una situación ocurrida en diciembre de 2024, cuando una clausura anterior derivó posteriormente en la reanudación de las actividades. La producción volvió a comenzar en febrero de 2025 luego de negociaciones entre el sindicato y autoridades de la Provincia de Buenos Aires.
El gremio también cuestionó los argumentos utilizados para explicar la decisión. Si bien la empresa habría mencionado una caída del consumo, desde la representación sindical sostienen que existirían además otros factores vinculados con la situación interna de la compañía, entre ellos litigios y otras cuestiones que, según señalaron, no estarían relacionadas con los trabajadores que actualmente se desempeñan en la planta.
Por el momento, los empleados permanecen frente al establecimiento a la espera de la audiencia solicitada y de una definición sobre las condiciones de las desvinculaciones.