La artista Soledad Pastorutti fue una de las figuras centrales de la ceremonia organizada por la AFA en el Monumental, aportando su música a uno de los capítulos más memorables del fútbol argentino. Sin embargo, al finalizar el evento, se produjo una situación espontánea y divertida.
Agustín Giay, defensor de la Selección, se armó de valor y se acercó a la cantante, atraído por el emblemático poncho que ella lucía, el cual había sido diseñado especialmente para la ocasión. Lo que comenzó como un cumplido pronto se transformó en una inusual propuesta: un intercambio de prendas.
Giay ofreció a La Sole una campera oficial de la Selección, y ella aceptó el trato. Así, el futbolista se llevó el icónico poncho de la artista, mientras que ella recibió una de las prendas más emblemáticas de la Scaloneta.
El encuentro fue documentado por las cámaras y se volvió viral, generando un debate divertido: ¿quién resultó más beneficiado en esta transacción?
Detrás de lo que podría parecer un mero poncho, se esconde una historia rica. La prenda es parte de la colección de Rua Chaky, una familia de tejedores de Belén, Catamarca, que lleva cuatro generaciones dedicándose a esta labor. Sus tejidos han ganado renombre en los últimos años y son apreciados por diversas figuras públicas.
Un dato interesante es que el papa Francisco posee un poncho de la misma familia, al igual que Lisandro Martínez, quien tiene un modelo similar al que usa la cantante.
Expertos en el uso de lana de vicuña y otras fibras naturales, estos artesanos catamarqueños son reconocidos en la tradición textil de siglos.
Por lo tanto, al viralizarse las imágenes del intercambio, muchos usuarios sostuvieron que Giay había obtenido una verdadera pieza de colección. Por otro lado, otros argumentaron que La Sole había ganado una prenda única de una generación histórica de la Selección argentina.
Los memes no tardaron en aparecer, con algunos comparando la situación a un movimiento de mercado de pases, mientras que otros se refirieron al intercambio como el ‘trueque del año’, concluyendo que ambos salieron beneficiados.
Entre un adiós a Messi y este particular canje entre La Sole y Giay, la escena se convirtió en un recuerdo entrañable de una noche que marcará la historia de la Selección Argentina.