La jueza Melissa C. Lyons tomó esta decisión tras una audiencia virtual donde el abogado de Goltes reconoció que había decidido retirar la acción. Según la defensa de la ex pareja de Doncic, la demanda había sido rechazada el 3 de agosto por no contar con la firma del jugador.
De acuerdo con lo informado, la audiencia también estuvo marcada por un intercambio entre los letrados. Laura Wasser, representante de Doncic, argumentó que el caso “nunca debió haberse presentado” y anticipó que la contraparte solicitaría su desestimación total, sugiriendo que era innecesario resolver la petición de anulación.
El abogado de Goltes, Evan C. Itzkowitz, confirmó que ya habían intentado archivar el caso, señalando que aunque la presentación inicial fue rechazada, lo hicieron nuevamente siguiendo una recomendación de un empleado judicial. Posteriormente, la jueza Lyons aceptó la solicitud de desestimación sin perjuicio, y ambas partes expresaron su agradecimiento antes de finalizar la audiencia.
Además del litigio legal, las negociaciones económicas han tenido lugar. Según se reportó, Goltes estaría dispuesta a abandonar el caso a cambio de un pago de USD 50 millones por parte de Doncic. De esa suma, el 80% correspondería a Goltes y el 20% a las hijas de ambos. En este contexto, la propuesta incluía una reducción de la custodia de las niñas, diminuendo el tiempo que Doncic las pasaría con ellas.
La relación entre Doncic y Goltes se inició en su adolescencia, y fruto de esta unión nacieron Gabriela, de dos años, y Olivia, que llegó a la familia hace menos de un año. La controversia en el ámbito judicial comenzó el 9 de marzo, cuando Goltes solicitó formalmente ayuda económica de Doncic, forzando al jugador a reconocer públicamente su separación de la modelo.
En las semanas siguientes, Doncic contrató a Wasser, una abogada conocida por manejar divorcios de alto perfil, quien solicitó la desestimación del caso argumentando que la demanda en California era un intento de aprovechar las normativas del estado en materia de manutención.
En el pedido de 3 de agosto para retirar la demanda, Goltes expresó su deseo de resolver la situación con Doncic “de manera amistosa y por un acuerdo mutuo que sea lo mejor para nuestros hijos”, motivo que llevó al cierre del expediente.
A inicios de año, tras la ruptura, Doncic habló sobre su situación personal y su amor por sus hijas. “He hecho todo lo posible para que estén conmigo en Estados Unidos, pero no ha sido factible, así que tomé la difícil decisión de terminar mi compromiso. Todo lo que hago es por la felicidad de mis hijas y siempre lucharé por estar con ellas y darles la mejor vida posible”, comentó en declaraciones previas.
La relación de la pareja comenzó en 2016, y en julio de 2023, Doncic le propuso matrimonio. Gabriela nació en noviembre de ese año, mientras él jugaba para los Dallas Mavericks, y Olivia llegó a finales de 2025. El nacimiento de Olivia marcó un cambio significativo en su relación, especialmente cuando Doncic viajó a su país natal y se ausentó de algunos partidos, generando tensiones respecto a la custodia de Gabriela.