El regreso de Martínez se produjo tras dos encuentros en los que no había podido jugar de manera continua. En el partido contra Leeds, tuvo que salir en la segunda mitad debido a una molestia, y se perdió el enfrentamiento de la Liga de Campeones contra Como 1907, que culminó en una estrepitosa derrota 4-1 para el United. Su participación ante Bournemouth no alteró una serie de resultados que ya generaban inquietud en Old Trafford.
El equipo que dirige Michael Carrick no consigue una victoria desde el contundente 4-0 ante Sabah, en su debut en la fase de grupos de la Champions League. Desde entonces, el United ha sufrido derrotas frente a Manchester City, Brighton, Atlético de Madrid y Como 1907, además de la reciente caída ante Bournemouth. Durante este tiempo, también empató con Fulham, Tottenham y Leeds United, una racha que ha intensificado la crisis en el club y la tensión interna.
El ambiente de discordia en la institución se hizo evidente tras las críticas de Martínez hacia la política de fichajes, luego de la derrota ante el Atlético de Madrid, y las observaciones sobre la estrategia táctica realizadas por Bruno Fernandes tras el partido contra Como 1907. Aunque ambos jugadores abordaron temas distintos, sus comentarios coinciden en un entorno marcado por la falta de resultados y respuestas dentro del terreno de juego.
Gary Neville, exlateral del club, opinó que las declaraciones de Martínez y Fernandes reflejan la situación que se vive en el vestuario más allá de lo que se muestra públicamente. “Siempre he pensado que cuando un futbolista habla públicamente, lo que escuchamos es probablemente solo un 1% o 2% de lo que realmente se dice de puertas para adentro. Así que uno puede imaginarse lo mal que están las cosas en el interior y lo que está ocurriendo allí”, afirmó el analista deportivo en Sky Sports.
Neville también relacionó estas declaraciones con críticas hacia los principales responsables en la toma de decisiones del club. “En la última semana, Lisandro Martínez y Bruno Fernandes han arremetido duramente contra toda la jerarquía del club. Las tres figuras más importantes en un club de fútbol son los propietarios, el director deportivo y el entrenador. Y, básicamente, han quedado muy mal parados tras las críticas de los dos jugadores con más peso en el vestuario: un campeón del mundo y el capitán”, sostuvo Neville.
Martínez demandó una mayor intervención de los encargados de la planificación deportiva para incrementar la competencia entre los futbolistas. “Tengo que controlarme mucho, pero a veces es un reflejo del espejo de cómo está nuestro club en este momento”, afirmó el defensor. Luego, profundizó su perspectiva sobre el mercado de pases: “Esperábamos más desde arriba, que traigan más jugadores para competir, porque muchos equipos también han incorporado jugadores”.
El jugador, que fue parte de la selección argentina campeona del mundo, dejó claro que su demanda no se limitaba a la contratación de nuevos refuerzos. “Espero más, sinceramente. Espero más de todos”, afirmó. Al ser consultado sobre la gestión del director deportivo Jason Wilcox, Martínez expresó: “Sí, al ciento por ciento. Espero más de nuestro director deportivo. Tengo que ser sincero”. Esta declaración puso de manifiesto el descontento de uno de los referentes del vestuario.
La derrota ante Como 1907 también suscitó un debate acerca de la estrategia utilizada por el cuerpo técnico. Bruno Fernandes aclaró que la decisión de no presionar individualmente permitió al rival hallar espacios y hacerse fuerte mediante la posesión. “Es una decisión del cuerpo técnico no presionar hombre a hombre y a veces dejar un poco de espacio a la espalda e intentar recuperar el balón en el primer momento, esperarles, darles el balón”, comentó el mediocampista.
El capitán portugués no quiso cargar toda la responsabilidad sobre Carrick al ser interrogado sobre si la estrategia había sido equivocada. “Eso le corresponde al entrenador y al cuerpo técnico verlo. No me corresponde a mí”, respondió. Sin embargo, indicó: “A veces tenemos que ser más valientes en la presión, tratar de asumir el riesgo de llevar esa presión muy arriba y hacer que ellos se sientan incómodos, como ellos nos hicieron sentir a nosotros”.
Carrick contestó a los comentarios de su capitán con un mensaje enfocado en el rendimiento colectivo. “Lo que importa es la motivación, el propósito y la intensidad del fútbol. Hoy no lo hicimos. No se puede elegir cuándo rendir o no, cuándo darlo todo o no”. La serie de derrotas, empates y críticas al desempeño público han complicado la situación del entrenador, que asumió el cargo tras la salida de Rúben Amorim y ahora se enfrenta a un ambiente cada vez más hostil.
Por otro lado, se informó que el mandato de Carrick “parece estar agonizando”, en un clima de creciente disidencia dentro del vestuario. Se mencionaron a entrenadores como Julian Nagelsmann, Antonio Conte, Eddie Howe y Kieran McKenna como posibles reemplazos, además de Fabian Hürzeler, actual técnico de Brighton y uno de los entrenadores que cuenta con admiradores en Old Trafford. Su salida requeriría una compleja negociación, ya que firmó un nuevo contrato en junio. El informe también destacó que el Manchester United enfrenta una deuda de 1.000 millones de libras esterlinas y ha acumulado costos por indemnizaciones debido a cambios previos de entrenadores.