La organización del maratón alemán anuló oficialmente su resultado y lo retiró de la lista de clasificaciones. Esta decisión se hizo pública luego de que emergiera una fotografía que la mostraba en la parte trasera de una bicicleta que era conducida por otra persona, entre los kilómetros 35 y 40 de la competencia.
El descubrimiento fue obra de una cuenta de Instagram que verifica los tiempos divulgados por corredores e influencers, llamada Official Marathon Time Integrity Unit (OMTIU), creada en octubre del año pasado. Junto a la imagen de Sun sobre la bicicleta, la cuenta publicó una tabla con los parciales de cada tramo de cinco kilómetros de la carrera, revelando que su mejor segmento, entre los kilómetros mencionados, fue seis minutos más rápido que el tramo anterior, una discrepancia que resulta inverosímil para el esfuerzo físico esperado al final de un maratón.
Esta cuenta, que se autodefine como satírica en su biografía, tiene como misión “proteger la integridad del deporte” y garantizar que “los tiempos que los atletas comparten públicamente reflejen los que realmente corrieron”.
Sun ofreció un comunicado de disculpas en la red social china RedNote, donde tiene 520,000 seguidores y publica frecuentemente videos relacionados con el running. “Montar en bicicleta durante el Maratón de Berlín efectivamente violó las reglas de la carrera”, afirmó, según la traducción del mandarín proporcionada por OMTIU. “Aunque me sentí mal durante el recorrido, eso nunca debería justificar la ruptura de las reglas”.
En el mismo mensaje, la influencer admitió haber ocultado lo sucedido al compartir imágenes posteriores a la carrera. “Este fue un acto extremadamente deshonesto. Me siento profundamente culpable por esto”, agregó, señalando que su intento de atajo “fue una falta de respeto hacia la competencia justa y el espíritu del maratón”.
La marca de indumentaria deportiva Brooks China, que patrocinaba a Sun y cuyos productos utilizó durante la carrera, confirmó la cancelación de su vínculo comercial. “Tras verificar los hechos, Brooks China terminó de inmediato su relación con la influencer y reafirmó públicamente su compromiso con la integridad, la equidad y el espíritu del running”, declaró un portavoz de la empresa.
La organización del Maratón de Berlín, parte de los World Marathon Majors, fue consultada sobre el incidente. En un post anterior en RedNote, publicado en mayo tras su participación en el maratón de Lanzhou, Sun había mencionado su intención de correr también en las pruebas de Chicago y Berlín.
Este caso se suma a una larga lista de intentos de atletas, tanto profesionales como aficionados, por adulterar sus resultados utilizando atajos o ayudas no autorizadas. Uno de los casos más célebres es el de Rosie Ruiz, quien en 1980 se proclamó ganadora del Maratón de Boston tras haber corrido apenas el último medio kilómetro, y ya había sido señalada por un fraude similar en la edición de 1979 del Maratón de Nueva York, cuando se sospechó había utilizado el subte para llegar a la meta.
Berlín también tiene antecedentes en cuanto a estos episodios: en 2007, el entonces candidato presidencial mexicano Roberto Madrazo saltó dos controles durante el maratón de la ciudad y completó la carrera en 2 horas, 41 minutos y 12 segundos, logrando el primer puesto en la categoría masculina de 55 años. En esa ocasión, cubrió 15 kilómetros en apenas 21 minutos, un tiempo que generó sospechas al compararse con el récord mundial para esa distancia, que era de 41 minutos y 29 segundos.