“Fue la competición más emocional que jugué. Sucedieron muchas cosas previo y durante el Mundial, en lo personal y colectivo. Aunque fue el más largo, pasó volando”, expresó el defensor en una comentada entrevista.
Sobre la semifinal histórica contra Inglaterra, mencionó: “No hace falta decir lo que significaba emocionalmente y se multiplicó por tres o cuatro de lo que venía siendo. No estábamos jugando para pasar a la final, estábamos jugando para todo el país, para la gente que nos acompañó en todo el proceso”. Se adentró en su sensación mientras escuchaban los himnos: “Desde el minuto cero, que escuchamos los himnos, que no se escucharon en realidad, tenías esa sensación de salir a comerlos vivos. No escuché el himno, escuché a mi compañero de al lado, tenerlo abrazado y ver cómo el cuerpo le vibraba; te generaba esa sensación que tenía todo el equipo”.
Tagliafico recordó un momento clave en el que sintió que Argentina se acercaba a la victoria: “Yo estaba afuera cuando Enzo hizo el gol y sentí que era nuestro. Fue una sensación de desahogo y lo hicimos a nuestra manera. Te da un orgullo enorme porque no era un partido de fútbol nada más. Fue un desahogo como cuando fuimos campeones del mundo; creo que lo había dicho Scaloni en su momento, el ‘ya está, lo logramos’”.
El defensor también señaló que la selección llegó al partido decisivo con un desgaste físico y emocional significativo, lo cual se tradujo en el desempeño del equipo. “Tácticamente nos pasaron por arriba. El cansancio físico y mental fue muy importante. España siempre fue de presionar muy alto, de sacarte el balón y mantener la posesión. A nosotros nos gusta controlar el juego y no somos los mejores jugando compactos. Hay que admitir que jugaron muchísimo mejor que nosotros y no pudimos encontrar la manera de tener la pelota”, comentó, rechazando así las teorías de un posible complot.
“No es fácil decirlo, pero no hay que estar tristes porque no se logró. Se intentó y se luchó hasta el último segundo. Fue algo increíble y cualquiera firmaba llegar a otra final un par de meses antes”, agregó, valorando el rendimiento del seleccionado.
Respecto a su propio desempeño en el partido contra España, reflexionó: “Siento que me potencio al jugar contra los mejores rivales, doy un 120% de mí. Jugar lastimado me ayudó a pensar que estaba en desventaja y tenía que seguir por el equipo. En el entretiempo tuvimos que hacer algo con el doctor para poder seguir. Acalambrado, tenía que seguir caminando aunque sea para aportar algo”.
Tagliafico confesó que la imagen de ese partido lo llevó a pensar que podría ser su última aparición con la camiseta argentina: “Se me pasó por la cabeza que ese fuera mi último partido con la Selección. No me gustó llegar así físicamente, sentí que le fallaba al equipo y que era un punto para analizar bien. Después, en frío, analicé que son momentos. Sí dije que quizás fue mi último Mundial, porque cuatro años es mucho tiempo. Pero lo tomaré más día a día. Llegará un punto donde me daré cuenta que hasta ahí puedo dar.” } limitar.