El Indicador de Consumo registró una disminución del 1,1% interanual durante agosto. En la comparación con julio, y sobre la serie desestacionalizada, la baja fue del 0,8%. Este indicador se mantiene desde fines de 2024 en niveles similares y relativamente bajos en relación con los registros de los últimos años. En agosto quedó 2,1% por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025.
La evolución de los ingresos reales aparece como uno de los factores relevantes para el comportamiento del consumo. La desaceleración de la inflación permite mejorar el poder de compra de los hogares, aunque el ingreso disponible registró bajas interanuales durante los últimos meses. Esa comparación se realiza, además, contra meses de 2025 en los que ya se había producido una recuperación respecto del fuerte deterioro registrado durante 2024.
Dentro de los distintos segmentos, los bienes de consumo masivo tuvieron una caída interanual del 2,6% en agosto. Sin embargo, al comparar con julio mediante la serie desestacionalizada, el resultado fue positivo, con un crecimiento del 4,2%. De esta manera, el sector mantuvo la evolución irregular que viene mostrando durante el año.
El crédito, que había funcionado como uno de los principales impulsores del consumo durante 2024 y 2025, también modificó su comportamiento. Durante este año se observa un retroceso leve pero sostenido tanto en las tarjetas de crédito como en los préstamos personales y prendarios. Esta evolución limitó especialmente las compras de bienes durables, entre ellas automóviles y electrodomésticos.
El desempeño fue diferente según cada categoría. El rubro de transporte y vehículos registró la mayor incidencia negativa, con una caída interanual del 11,4% y un aporte de -1,5 puntos porcentuales al índice general. Dentro de este segmento, el patentamiento de automóviles disminuyó 18,6% respecto de agosto del año anterior.
Recreación y cultura también mostró una contracción significativa, del 8,2% interanual, con una incidencia negativa de 0,7 puntos porcentuales. El resultado volvió a ser negativo después de que el sector hubiera registrado crecimiento interanual, reflejando la evolución irregular que tuvo durante el año.
En sentido contrario, indumentaria y calzado presentó un incremento estimado del 4,9% interanual y aportó 0,3 puntos porcentuales al resultado general. La comparación, sin embargo, estuvo condicionada por el bajo nivel registrado en agosto de 2025, cuando el indicador se encontraba 1,4% por debajo del mismo mes de 2024.
El rubro de vivienda, alquileres y servicios públicos también mostró una evolución positiva, con un crecimiento estimado del 4,8% interanual y una contribución de 0,9 puntos porcentuales al índice. En este caso, el aumento de la demanda eléctrica tuvo un papel relevante.
El resto de las categorías, consideradas en conjunto, registró una baja interanual del 0,2% y restó 0,1 puntos porcentuales al resultado general. En términos históricos, el consumo correspondiente a estos rubros se ubicó apenas por encima de los niveles de agosto de 2019, utilizados como referencia previa a la pandemia.
El comportamiento de agosto dejó así un escenario dispar entre los distintos componentes del consumo, con una mayor debilidad en bienes durables y sectores vinculados con vehículos, mientras que otras categorías registraron variaciones positivas en la comparación interanual.