En lo que va de octubre, el tipo de cambio oficial acumula una caída de $4,50. En cambio, desde el comienzo de 2026 registra un aumento de $57,50, equivalente al 4%, frente a una inflación estimada del 24%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) estableció el techo de su régimen de bandas cambiarias en $1.933,02. Con la cotización actual, el dólar mayorista se ubica un 27,8% por debajo de ese límite, la mayor distancia desde abril de 2025, cuando la brecha llegó al 28,4%, tras la puesta en marcha del esquema el día 14 de ese mes.
En el mercado cambiario, el real brasileño se apreció un 0,4% y alcanzó las 5,01 unidades por dólar. Sin embargo, el movimiento no tuvo un impacto significativo sobre las cotizaciones locales. En tanto, el dólar vendedor del Banco Nación se mantuvo en $1.535, mientras que el dólar blue subió $10, un 0,7%, hasta los $1.550.
Entre los factores que siguen de cerca los operadores se encuentra la aceleración de las compras de divisas por parte del BCRA. La principal incógnita es qué destino tendrán los pesos emitidos para adquirir reservas y cómo evolucionará la demanda de dinero. Una mayor demanda de moneda local podría favorecer la actividad económica y el consumo.
Analistas del mercado también advirtieron sobre una creciente divergencia entre la estabilidad de las variables nominales y el desempeño de la economía real. Según sus evaluaciones, el Banco Central logró sostener las compras de reservas y mantener relativamente estable el tipo de cambio, pese a que la demanda privada de dólares continúa elevada. Durante octubre, el ritmo de adquisición de divisas se aceleró hasta alcanzar un promedio cercano a los USD 50 millones diarios.
La evolución cambiaria también está condicionada por las medidas monetarias, las decisiones estructurales y las negociaciones internacionales. En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, se encuentra en Bangkok para avanzar en la revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría habilitar un desembolso de USD 869 millones destinado a fortalecer el balance del Banco Central.
De cara a 2027, las proyecciones del mercado señalan a las exportaciones, la llegada de inversiones y la continuidad de la desinflación como factores centrales para la evolución de la economía. Estas perspectivas también contemplan el avance de las reformas desreguladoras y la digitalización del sistema financiero.
En paralelo, el Tesoro volverá a ofrecer instrumentos de deuda con vencimientos durante la próxima administración, luego de un período de pausa. La estrategia se apoya en un volumen de vencimientos relativamente bajo, estimado en $4,9 billones.
La licitación incluirá la reapertura de una Letra del Tesoro Capitalizable en Pesos (Lecap) con vencimiento a fines de enero y tres bonos con vencimientos posteriores, durante la próxima gestión presidencial.
De acuerdo con analistas, el bajo monto de compromisos permitió al Gobierno ampliar la oferta más allá de los instrumentos de vencimiento inmediato, una estrategia que había predominado en licitaciones anteriores. Las expectativas apuntan a alcanzar una renovación cercana al 100% de los vencimientos, a tasas de mercado, aunque con una demanda concentrada principalmente en la Lecap de enero.
Por último, el presidente Javier Milei expresó su respaldo a Caputo durante una reciente entrevista radial, manifestó confianza en una eventual reelección el próximo año y aseguró que el Gobierno dispone de USD 125.000 millones para afrontar una posible crisis cambiaria antes de las elecciones.