La Secretaría de Energía financiará las compras de GNL -cuya media de costo es cinco veces superior al del gas local- que las distribuidoras realizarán a Enarsa.
El objetivo es mitigar el impacto en las tarifas de gas de los usuarios prioritarios como hogares, hospitales y escuelas durante el invierno, cuando la demanda alcanza niveles muy altos, y su efecto sobre la inflación. Esta acción también está alineada con la decisión de subsidiar el 75% del precio del gas en mayo para aquellos que reciben asistencia estatal a través de subsidios focalizados.
De este modo, Energía financiará la adquisición de GNL que las distribuidoras realicen entre este mes y octubre, lo que representará un costo estimado de entre 150 y 200 millones de dólares, según la consultora Inviú.
El enfoque oficial prevé que una gran parte del GNL importado sea adquirido por industrias y grandes consumidores, incluyendo a las generadoras de electricidad, a precio internacional para evitar restricciones. Sin embargo, si se presentan picos en la demanda prioritaria, parte de estos cargamentos se destinarán a esa necesidad. Fuentes del sector energético han señalado que “en noviembre se verá la diferencia (acumulada) y cómo se traslada al usuario final”.
El gas por barco durante el invierno tiene un costo cinco veces mayor que el del combustible producido localmente.
Con el trasfondo de la guerra en Medio Oriente, los precios del petróleo y del gas han alcanzado niveles máximos en los últimos cuatro años. Como resultado, el Gobierno ha decidido no privatizar la importación y comercialización del gas traído por barco que llega a Escobar para fortalecer el sistema durante los picos de consumo.
Así, Enarsa ha iniciado licitaciones para adquirir una docena de buques de GNL para este mes y junio, previendo la llegada de entre 20 y 23 cargas durante el año. El primer barco arribó el lunes a Escobar, donde se procede a su regasificación e inyección al sistema, y se espera la llegada del segundo para el 20 de mayo.
En este contexto, el Gobierno ha optado por evitar un aumento abrupto en las facturas de gas justo antes del pico de consumo invernal. El costo del GNL importado se sitúa en torno a 20 dólares por millón de BTU, en comparación con 3,80 dólares para el gas local, conforme al Precio Anual Único (PAU) determinado por la Secretaría de Energía.
En los últimos años, el consumo de gas entre hogares y otros sectores priorizados ha promediado unos 60 millones de metros cúbicos diarios desde mayo, con picos que pueden superar los 120 a 150 mm3 en los días más fríos del invierno.