El oficialismo apunta a que el Presupuesto 2027, el proyecto relacionado con la soberanía sobre Malvinas y la reforma del mercado de capitales sean algunos de los principales ejes de la nueva etapa legislativa. La estrategia contempla reunir distintas iniciativas en una misma sesión para concentrar las negociaciones y evitar votaciones aisladas.
El cronograma dependerá del avance de los proyectos en las respectivas comisiones. Entre las prioridades aparece el Presupuesto, mientras que el paquete referido a la Defensa de la Soberanía Nacional ingresará primero por Diputados, donde el Gobierno pretende acelerar su tratamiento. La reforma del mercado de capitales, en tanto, todavía debe completar su recorrido antes de llegar al recinto.
El Ejecutivo prevé enviar el proyecto de Presupuesto 2027 al Congreso en los próximos días. Javier Milei no planea concurrir personalmente a Diputados para presentarlo, por lo que todavía se define el esquema político y técnico con el que el Gobierno defenderá la iniciativa ante los legisladores.
La intención de avanzar con una sesión de mayor volumen en octubre está relacionada también con el escenario que dejó la última sesión especial. En esa oportunidad, la oposición consiguió reunir los votos necesarios para abrir el recinto y logró emplazar comisiones para avanzar con proyectos sobre discapacidad y endeudamiento familiar, dos cuestiones que el oficialismo había buscado mantener bajo control.
Ante este escenario, el Gobierno pretende evitar nuevas derrotas legislativas y priorizar acuerdos antes de llevar los proyectos al recinto. La estrategia contempla negociar con los bloques dialoguistas, introducir modificaciones en los textos cuando sea necesario y garantizar previamente los apoyos indispensables para cada votación.
Dentro de esa planificación, el proyecto sobre Malvinas aparece como una de las iniciativas con mayores posibilidades de reunir respaldo transversal. La propuesta busca incrementar las sanciones para las empresas que desarrollen actividades en las islas sin autorización argentina. El oficialismo ya mantuvo conversaciones con el PRO y cuenta con un respaldo anticipado de ese espacio.
También se encuentra en agenda la reforma del mercado de capitales impulsada por Federico Sturzenegger. El ministro mantuvo contactos con las autoridades de Diputados mientras el Poder Ejecutivo intenta encontrar el momento adecuado para llevar la iniciativa al Congreso.
La Casa Rosada, sin embargo, busca administrar el ritmo de las reformas y evitar que los proyectos generen conflictos que puedan afectar otras negociaciones consideradas prioritarias. Dentro del oficialismo existe la intención de avanzar con las iniciativas cuando exista suficiente margen político para garantizar su tratamiento.
El escenario más complejo para el Gobierno se encuentra actualmente en el Senado, donde reconoce un margen de maniobra reducido. Allí existen proyectos que ya avanzaron en su tratamiento y otros que todavía requieren acuerdos con gobernadores y bloques provinciales.
Entre las iniciativas con dictamen se encuentra la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que quedó habilitada para ser tratada en el recinto luego de la exposición de Santiago Bausili. El proyecto establece como objetivo central la preservación del valor de la moneda y plantea restricciones al financiamiento monetario del Tesoro.
Inocencia Fiscal II también obtuvo dictamen de mayoría y podría incorporarse a una próxima sesión. El objetivo del oficialismo es avanzar con ambas iniciativas en el corto plazo, aunque el armado definitivo del temario estará condicionado por la posibilidad de garantizar los votos necesarios tanto para habilitar las sesiones como para aprobar los proyectos.
La reforma política forma parte de la agenda que el Gobierno pretende impulsar en el Senado. El oficialismo considera que cuenta con respaldo suficiente para avanzar con la suspensión de las PASO, mientras continúa la negociación sobre otros componentes del paquete.
Al mismo tiempo, permanecen abiertas las conversaciones por el Super-RIGI y Hojarasca, mientras que también se analizan modificaciones en materia de Salud Mental y Etiquetado Frontal. Estas últimas iniciativas son consideradas por el Gobierno como proyectos con un nivel de avance suficiente para incorporarlos más adelante al tratamiento parlamentario.
La dificultad está en coordinar las posiciones de los distintos actores involucrados: gobernadores, bloques provinciales, autoridades de ambas cámaras y las diferentes áreas del Poder Ejecutivo. Por ese motivo, el oficialismo busca acelerar el tratamiento de sus proyectos sin exponer iniciativas a votaciones para las que todavía no tenga asegurados los respaldos.
La estrategia inmediata apunta a destrabar la agenda en el Senado y, en paralelo, preparar una sesión amplia en Diputados durante octubre. El objetivo es volver a instalar como prioridades del Congreso el Presupuesto 2027, el proyecto sobre Malvinas y las principales reformas económicas impulsadas por el Gobierno.