La estrategia se hizo evidente con la publicación por parte de la Secretaría de Finanzas de un conjunto de opciones destinado a convencer a los inversores de que, al llegar el vencimiento de la próxima semana —con acreditaciones de títulos y pagos programados para el martes—, mantengan bonos de la deuda pública en pesos en sus carteras, en lugar de optar por cobrarlos y utilizar esa liquidez en otros fines.
La tarea es significativa. A pesar de los sucesivos canjes realizados, que han pospuesto más de un tercio de los vencimientos originalmente previstos, el Tesoro enfrenta un vencimiento de $16,3 billones, el mayor monto de lo que va del año, y casi en su totalidad en manos del sector privado.
Si bien dispone de aproximadamente $11,7 billones —equivalente al 72% de la suma que se estima necesaria para afrontar los pagos—, el objetivo es lograr una refinanciación cercana al 100%. Esta aspiración se apoya en la liquidez del mercado, evidenciada por los $2,5 billones que absorbió el Banco Central (BCRA) a través de repos en la jornada anterior.
Por tal motivo, el Gobierno ofrecerá ocho instrumentos en pesos —a tasa fija, variable, con capital ajustado por inflación o atados a la variación del dólar oficial—, con plazos que oscilan desde dos meses hasta tres años y medio, según lo anunciado en la convocatoria.
Los analistas consideran que la propuesta no solo se ajusta a casi todos los vencimientos previstos —que incluyen papeles dollar-linked, duales, a tasa fija y con capital ajustado por CER—, sino que también brinda alternativas para facilitar una buena captación.
No obstante, el Gobierno mantiene su intención de extender los plazos. Solo dos instrumentos vencerán en lo que queda del año: una Lelink y una Lecap. Además, se busca continuar reduciendo los compromisos de pago hasta 2027, año electoral, como se puede comprobar al notar que apenas otros dos de los instrumentos ofrecidos —un Boncer y el bono TAMAR— vencerían en esa fecha, mientras que cuatro restantes —dos Boncer, un dual TAMAR/CER y otro ajustable por dólar oficial— tendrían su caducidad programada entre 2028 y mediados de diciembre de 2029.
La subasta incluirá la última colocación del Bonar 2028 (AO28), un bono en dólares que ofrece una rentabilidad anual del 6%, diseñado para atraer la demanda de ahorristas. Este instrumento realiza pagos de intereses mensuales, similar a un plazo fijo, y tiene como objetivo captar US$266 millones en la primera ronda y US$100 millones adicionales al día siguiente, bajo las mismas condiciones, para alcanzar el cupo de US$2000 millones establecido para esta emisión.
Con estos recursos, el Tesoro buscará incrementar los US$3681 millones que actualmente posee en su cuenta de dólares en el BCRA, acercándose así a los US$4350 millones requeridos en total para cubrir tanto las amortizaciones de capital como los pagos de intereses de los Bonar y Globales, derivados de la reciente reestructuración de deuda con los bonistas que deben realizarse el 9 de julio.