Un estudio realizado por la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP), a través de su Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE), reveló que las ventas comerciales incrementaron solo un 2,1% en comparación con un fin de semana habitual.
El informe destaca que los principales Centros Comerciales a Cielo Abierto de la ciudad, especialmente aquellos más relacionados con el turismo, mostraron un crecimiento medido en unidades físicas, aunque el impacto económico fue menor al esperado por muchos comerciantes.
Respecto a la percepción de los empresarios sobre la afluencia de turistas, el 42,9% consideró que fue positiva, mientras que el 44,9% la calificó como regular y un 12,2% la catalogó como negativa.
Los resultados también evidencian una desconexión entre el número de visitantes y el nivel de consumo. Mientras que el 30,6% de los encuestados indicó haber visto más clientes y ventas, un 28,6% apuntó que, aunque hubo más turistas, las ventas se mantuvieron constantes. Además, un 30,6% afirmó no haber notado cambios ni en la afluencia de personas ni en el consumo.
En este marco, Blas Taladrid, presidente de la cámara empresarial marplatense, lanzó un claro mensaje sobre la situación del sector. “No alcanza con que la gente venga: necesitamos que consuma. Es momento de redoblar la promoción de ciudad y trabajar para que cada visitante tenga más incentivos para consumir en la ciudad. Para eso hay que relanzar con decisión y uso del presupuesto para la promoción turística de Mar del Plata”, comentó.
Las expectativas comerciales durante los días patriales también quedaron por debajo de lo deseado. Solo el 28,6% de los comerciantes logró cumplir con sus objetivos de ventas, mientras que el 32,7% no alcanzó las metas establecidas y el 38,7% indicó que las metas se cumplieron parcialmente.
El estudio abarcó sectores como indumentaria, calzado, tecnología, juguetería, accesorios para celulares, librerías, productos regionales y artículos deportivos, todos vinculados de manera significativa al movimiento turístico.
Aunque aún no se han publicado cifras oficiales definitivas, estimaciones del sector privado sugieren que la ocupación hotelera durante el fin de semana largo se situó en alrededor del 50%, considerado un nivel bajo para una de las fechas más relevantes del calendario turístico.