A lo largo de su participación en los Mundiales, Messi ha establecido récords en presencias, goles, asistencias y ha recibido innumerables premios. Sus logros abarcan desde el Barcelona y el Paris Saint Germain hasta el Inter Miami y la selección argentina. Se ha convertido en un ícono global del deporte, admirado sin distinción de raza o religión.
Lionel llegó a su primera Copa del Mundo con el ímpetu de su juventud. Ya había deslumbrado en el Mundial Sub 20, donde fue campeón, goleador y mejor jugador. Debutó en la selección mayor en agosto de 2005, y la confianza en su lugar dentro del plantel era inquebrantable. En el partido de octavos de final frente a México, que se jugó en Leipzig el día de su cumpleaños, sumó 36 minutos de juego, contribuyendo a la victoria 2-1. Este fue el tercer y último encuentro en ese torneo, habiendo anotado su primer gol ante Serbia y Montenegro (6-0) y jugando como titular en el empate contra Países Bajos.
Su carrera despegó rápidamente. En diciembre de 2009, ganó el primero de sus seis Balones de Oro. Esa temporada, a pesar de que solo había conquistado la Liga con el Barcelona, atravesaba una larga sequía goleadora que se extendió hasta el Mundial. Ya bajo las órdenes de Diego Maradona, en Sudáfrica disputó cinco partidos, sin anotar, aunque asistió a sus compañeros en dos ocasiones. Pese a no haber marcado, fue elegido como el mejor jugador en el encuentro contra Grecia, que terminó 2-0.
Con el apogeo de su carrera, y después de una temporada inolvidable en 2010/11, llegó a Brasil 2014 con 27 años. En ese torneo, anotó cuatro goles, todos en la fase de grupos. Tras perder la final de la Copa América Centenario en 2016, Messi anunció su retiro de la selección, aunque posteriormente volvió. Su llegada a Rusia 2018 estuvo marcada por dificultades; falló un penal ante Islandia, anotó solo un gol (contra Nigeria) y el equipo se despidió en octavos de final.
La esperanza regresó con la victoria en la Copa América 2021. En el Maracaná, la selección argentina superó al anfitrión Brasil con un gol de Ángel Di María, lo que marcó un desahogo emocional para Messi. Posteriormente, celebró otro título en Wembley al enfrentar a Italia. Bajo la dirección de Lionel Scaloni, el equipo encontró un nuevo sentido de unidad y propósito. A pesar de un inicio complicado en el Mundial de Qatar, Messi brilló en los momentos clave, guiando a su selección hacia el triunfo final.
Los Mundiales han sido el escenario donde se han visualizado tanto sus fracasos como sus éxitos. Desde aquellas imágenes en 2006 con la mirada perdida, pasando por los festejos en 2010 junto a Maradona, hasta el dolor tras perder en 2014 y el desencanto en 2018. Sin embargo, la reciente victoria en Qatar le devolvió la sonrisa y ahora, con su debut en este sexto Mundial, espera alcanzar el partido número 200 con la selección.