La operación se desarrolla en un contexto donde el BCRA ha registrado 97 jornadas consecutivas con saldo cambiario positivo. El jueves pasado, la entidad monetaria adquirió USD 447 millones, la segunda mayor cifra diaria de este año, solo superada por los USD 457 millones captados el 10 de abril.
Este patrón ha permitido que el total acumulado de compras aumente a más de USD 9.600 millones en lo que va del año, representando un 96% de la meta de USD 10.000 millones para el ejercicio completo. Desde la puesta en marcha del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA ha incorporado 9.751 millones de dólares a sus activos brutos.
La semana pasada, además, la autoridad financiera recibió un desembolso de USD 1.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), contribuyendo a que las reservas internacionales brutas cerraran en USD 48.191 millones, la cifra más alta desde el comienzo del mandato de Javier Milei, y la más elevada desde octubre de 2019.
No obstante, se debe aclarar que el pago del Bopreal no implica necesariamente una caída de USD 1.000 millones en las reservas internacionales brutas este lunes. El impacto dependerá de cuánto de ese desembolso se realice a través del sistema financiero local (parte de esta transacción incide de manera menor en las reservas debido a la existencia de encajes) y cuánto sea remitido al exterior. Al cierre de esta nota, no hubo respuesta a las consultas formuladas al BCRA sobre el efecto neto de esta operación.
“Hoy por ahí no nos acordamos lo que recibimos de Alberto, Cristina, Massa y Kicilof. Este es otro ejemplo: una deuda comercial de más de USD 25.000 millones con importadores, Argentina no podía importar un tornillo”, manifestó en la red X el canciller y ex secretario de Finanzas, Pablo Quirno.
Durante abril, mes que presentó mayor actividad, el BCRA adquirió un total de USD 2.769 millones, lo que evidencia una aceleración en las transacciones relacionadas con el ingreso de divisas. Solo el 2 de enero no se realizaron operaciones cambiarias, lo que refuerza la continuidad de la estrategia oficial diseñada para fortalecer la posición externa.
Sin embargo, en los primeros días de mayo surgieron alarmas en el mercado cuando las compras del BCRA se mantuvieron por debajo de los USD 100 millones diarios. Esto generó especulaciones sobre la posibilidad de que la conducción que lidera Santiago Bausili tomara estas medidas para evitar presiones sobre el tipo de cambio, lo cual ayudaría a desacelerar la inflación. Esta teoría perdió respaldo tras las compras realizadas la última semana.
El pago del Bopreal Serie 3 se enmarca en este proceso de mejora patrimonial, donde el organismo busca consolidar la acumulación de reservas y atender las obligaciones del sector privado. La atención ahora está centrada en lo que pueda ocurrir a partir de julio, cuando se divulguen los mecanismos de financiamiento para afrontar el vencimiento de USD 4.200 millones.
A pesar de que el mercado ha celebrado las compras de reservas por parte del BCRA, hasta el momento no ha logrado acumular sustancialmente. Para finales de 2026, el equipo económico acordó con el FMI mantener reservas internacionales netas por USD 8.000 millones.
En su informe, el FMI indicó que este año se concretarán garantías con instituciones internacionales por USD 3.000 millones, con un incremento a USD 4.000 millones, además de la colocación de bonos en dólares en el mercado local por un monto de hasta USD 5.000 millones como puente para acceder al mercado internacional.
Por las declaraciones del viceministro de Economía, José Luis Daza, se sabe que Argentina emitirá préstamos garantizados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), e incluso por la Corporación Andina de Fomento (CAF) en potencialidad. Daza señaló que, hasta el momento, MIGA y el Banco Mundial han proporcionado una garantía equivalente a USD 2.000 millones.
“Originalmente, nosotros habíamos pedido la garantía al BID, que tiene cierta limitación en los recursos, y por decisión de ellos decidieron subirse a esto con MIGA. Ellos tenían una restricción de solo dar una garantía a países que tuvieran una calificación de B- o más. Nunca en la historia dio garantías a países cuya calificación, de las tres agencias, fuera C. Por primera vez, por iniciativa de ellos, deciden romper con la historia”, sostuvo.