“Argentina ya tiene indicadores fiscales para ser digna de tener una calificación muchísimo mejor (…) Argentina va a ser investment grade el día que los argentinos definitivamente decidan abrazar las ideas de la libertad y terminen de sepultar al populismo”, afirmó el mandatario.
Milei enfatizó que su gobierno “está permitiendo que los argentinos sean los arquitectos de su propio futuro sin que los moleste el Estado”.
“Hace tiempo dije que si yo soy presidente, Argentina iba a ser investment grade. Eso lo dije antes de la silla eléctrica. El logro se ve con claridad. Hoy volvimos a quebrar los 500 puntos de riesgo país, pero Argentina tiene indicadores fiscales que la hacen merecedora de una calificación mucho mejor”, expresó.
En su alocución, el presidente señaló que “lo que va a hacer que Argentina sea investment grade no es que nosotros hayamos decidido el rumbo correcto, sino que Argentina va a serlo cuando lo decidan los argentinos, que abracen las ideas de la libertad y terminen de sepultar al populismo”.
Frente a unos 300 empresarios, Milei cerró el evento junto al ministro de Economía, Luis Caputo, quien había hablado anteriormente. En la primera fila de asistentes estaba presente la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, así como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El presidente también anticipó que, junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, presentará un plan de desregulación para el sector de seguros, basado en la premisa de que, si el Estado deja de ofrecer ciertos servicios, también debe reducir la carga impositiva.
Milei afirmó que, tras establecer la estabilidad de las variables macroeconómicas, “el siguiente paso es la liberación de los rendimientos crecientes mediante la desregulación”. Aunque expuso su propuesta en términos técnicos, aclaró que “si se quiere achicar el Estado, se tienen que sustituir los servicios por seguros”. Como ejemplo, citó el área de la educación.
Desde su perspectiva libertaria, el jefe de Estado considera que el Estado es un proveedor de servicios ineficiente que podría ser reemplazado por la iniciativa privada, lo que facilitaría una reducción de la carga tributaria.
“Las personas tienen aversión al riesgo y de eso se aprovecha la izquierda, que genera miedo, lo que termina justificando que el Estado intervenga en diferentes áreas”, analizó Milei.
Sin ofrecer mayores detalles sobre los anuncios que planea junto a Sturzenegger, aseguró que “la transición hacia el nuevo sistema se va a llevar a cabo de manera ordenada”.
En otra parte de su exposición, reiteró que la meta de su Gobierno es que todos los sectores reciban un tratamiento fiscal equivalente al de las empresas beneficiadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Super RIGI.
“La idea es que el fisco converja hacia el formato del RIGI y del Super RIGI, que es un sistema con mucha menor presión fiscal”, concluyó.
Por otra parte, reconoció que la crisis provocada por la disminución en la demanda de dinero debido al contexto electoral del año pasado generó un “frenazo” en la economía, y admitió que “el malestar duró hasta el primer trimestre”.