El informe elaborado por una consultora, basado en información oficial, indica que el superávit comercial de bienes fue de USD 3.504 millones durante mayo, resultando de exportaciones por USD 9.537 millones e importaciones que sumaron USD 6.033 millones. En comparación con mayo de 2025, la diferencia fue de USD 2.897 millones y, considerando el acumulado del año, el total alcanzó USD 11.783 millones, casi USD 10.000 millones superior al registro correspondiente al año anterior.
A la luz de estos datos, los expertos de la consultora proyectan que si la tendencia se mantiene en los siete meses restantes de 2026, se podría alcanzar un superávit comercial de USD 23.000 millones, una cifra históricamente alta para la economía argentina. Aunque el monto es elevado en términos absolutos, al relacionarse con el PBI (3,3%), se sitúa por debajo de los máximos históricos alcanzados entre 2006 y 2009, cuando promedió 5,1% anual, así como también de los valores vistos entre 2019 y 2021, en contextos de recesión o pandemia.
Durante el quinto mes del año, las ventas externas registraron un crecimiento del 34,4% en comparación interanual, impulsadas tanto por un incremento en los precios (13,9% interanual) como en las cantidades (18,1% interanual). El sector de combustibles y energía destacó con un crecimiento del 167,1% interanual, con un aumento del 78,5% en volumen y una variación de precios del 49,9%, fenómeno que se atribuye al conflicto en Medio Oriente. Este sector fue responsable del 45% del crecimiento anual de las exportaciones totales, siendo el petróleo crudo el principal rubro del mes, con USD 1.172 millones, superando a los cereales, que alcanzaron USD 1.162 millones. Todos los demás sectores también mostraron incrementos en cantidades en comparación con mayo de 2025.
En el lado de las importaciones, las compras externas experimentaron una caída del 7% interanual, resultado de una disminución del 13,6% en las cantidades, a pesar de un aumento de precios del 7,6% interanual. En los primeros meses de 2026, las cantidades importadas se redujeron en todos los rubros, con una retracción acumulada del 10,8%. Las disminuciones más significativas se registraron en combustibles y lubricantes (-38,8% interanual), piezas y accesorios para bienes de capital (-31,1% interanual), bienes de capital (-13,7%) y bienes intermedios (-3,1%). Todos los sectores vinculados a la actividad económica mostraron retrocesos, salvo el de energía, cuyo desempeño se explica por un cambio estructural en la matriz local.
La consultora atribuyó esta disminución generalizada en las importaciones a la naturaleza de una actividad económica que alterna entre meses de expansión y otros de contracción, sin lograr establecer un crecimiento sostenido. En marzo, el promedio móvil de tres meses —sin considerar intermediación financiera y ajustado por impuestos netos de subsidios— se situó apenas un 0,4% por encima del nivel de febrero de 2025. Los indicadores avanzados de abril y mayo sugirieron un enfriamiento adicional de la economía.
El informe destacó una importante heterogeneidad entre los sectores. La industria, que tradicionalmente representa alrededor del 55% de las importaciones totales entre 2021 y 2025, mantuvo un perfil recesivo: en los primeros meses de 2026, se contrajo un 2,3% respecto al mismo período de 2025, año que cerró un 9,9% por debajo de 2022. Recientemente, desde la Unión Industrial Argentina alertaron que en mayo no se observa un piso para la actividad, la cual cayó un cinco por ciento.
El desempeño en el comercio de bienes brinda alivio en el ámbito cambiario. La considerable oferta de divisas por la vía comercial, sumada al movimiento de obligaciones negociables, deuda provincial y préstamos en dólares, explica gran parte de la estabilidad observada en el mercado cambiario. Esta situación facilitaría una reducción significativa en el déficit de cuenta corriente, que disminuiría de -1,1% del PBI en 2025 a -0,5% en 2026.
Además, la demanda privada de dólares para ahorro se mantiene elevada. La consultora estimó un promedio mensual de USD 1.700 millones para este segmento desde diciembre, llegando a USD 2.200 millones en abril, y anticipó que este comportamiento podría acentuarse conforme se aproximan las elecciones.