La Sala IV del máximo tribunal penal ratificó la decisión de mantener al empresario Lázaro Báez tras las rejas, rechazando su solicitud de cumplir la sentencia en su domicilio. Los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos, quienes conformaron la mayoría, avalaron la determinación judicial previa al concluir que las afecciones de salud que aquejan al detenido están siendo tratadas correctamente dentro del Penal de Ezeiza, bajo supervisión constante y sin riesgo para su integridad física.
Por otro lado, el magistrado Mariano Borinsky votó en disidencia, abogando por otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria. Borinsky argumentó que, debido a su edad avanzada (70 años) y su historial clínico, el cuidado médico brindado en la unidad carcelaria ha sido insuficiente y demorado. Además, mencionó el hallazgo reciente de una lesión durante un examen endoscópico que requeriría hospitalización.
En su planteo, el juez también hizo énfasis en la protección de los menores de edad dentro del entorno familiar de Báez, citando la Convención sobre los Derechos del Niño. Al considerar la delicada salud oncológica de la madre y la falta de otros cuidadores, sostuvo que la modalidad domiciliaria —supervisada rigurosamente— sería la alternativa más humana. Sin embargo, debido a la postura mayoritaria, el condenado permanecerá alojado en el establecimiento carcelario.