En el justicialismo esperan que la agenda papal contribuya a reabrir el debate sobre las consecuencias sociales del programa económico. Al mismo tiempo, el espacio intenta reducir las tensiones internas y avanzar en la construcción de una alternativa electoral para 2027. En las últimas semanas hubo señales de acercamiento entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, además de contactos de Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa con integrantes del equipo de campaña del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
La agenda de León XIV incluye visitas al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole y al complejo penitenciario de Devoto. Ambos encuentros tienen una dimensión social y religiosa, pero también adquieren relevancia política en medio de los cuestionamientos opositores a las decisiones presupuestarias y a las políticas de seguridad de la administración nacional. La visita al Cottolengo está prevista para el lunes 9 de noviembre, mientras que el paso por la cárcel de Devoto será el miércoles 11.
Las diferencias entre el pensamiento de la Iglesia y el ideario libertario no se limitan a la economía o la seguridad. La doctrina social católica pone el acento en la solidaridad, la justicia social y la responsabilidad colectiva frente a las desigualdades. Esos principios tienen puntos de contacto con la tradición justicialista y su defensa de la intervención estatal en determinadas áreas. Milei, en cambio, sostiene una concepción centrada en la libertad individual y en la reducción del papel del Estado.
Frente a ese contraste, la Casa Rosada buscará evitar que las diferencias ideológicas condicionen el vínculo institucional con el Vaticano. El Presidente viene moderando sus declaraciones sobre el pontífice y apuesta a que la visita se desarrolle sin enfrentamientos públicos. Desde la oposición, en cambio, estarán atentos a los mensajes y gestos que puedan alimentar la discusión sobre el rumbo económico y social del Gobierno.
La regulación de la inteligencia artificial constituye otro terreno de diferencias. León XIV manifestó preocupación por los riesgos de que el desarrollo tecnológico profundice las desigualdades y concentre el poder en pocas empresas. Milei, por su parte, promueve un esquema de menores restricciones para atraer inversiones privadas. La discusión también tiene su correlato en el Congreso, donde distintos sectores impulsan propuestas para establecer mecanismos de control y supervisión sobre estas tecnologías.
Uno de los puntos de mayor sensibilidad será la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde residen más de 400 personas con discapacidad. La institución atravesó dificultades por demoras en los pagos y la provisión de medicamentos, pañales y otros insumos necesarios para su funcionamiento. También participó de las movilizaciones del sector frente al Congreso en rechazo a los recortes presupuestarios.
La situación llegó a la Justicia luego de que la institución reclamara por la falta de entrega de prestaciones e insumos. El juez federal Juan Pablo Auge ordenó embargar por más de $828 millones las cuentas del Ministerio de Salud de la Nación. Días después, el Gobierno informó que había aprobado el pago de los fondos reclamados, correspondientes a prestaciones, medicamentos e insumos.
En paralelo, el gobierno bonaerense acordó financiar mensualmente 100 becas del Programa Hogares para contribuir al sostenimiento del establecimiento, incluida la alimentación y la atención integral de sus residentes. El convenio fue firmado por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y contempla un aporte destinado al funcionamiento de la institución. Kicillof tiene previsto recibir al Papa durante su visita a Claypole.
La actividad en la cárcel de Devoto también tendrá una lectura política. Mientras el Gobierno impulsa una política de seguridad centrada en el endurecimiento de las penas y el cumplimiento de las condenas, el pontífice dedicará parte de su agenda a las personas privadas de la libertad. La iniciativa se vincula con una tradición de la Iglesia que sostiene la dignidad humana independientemente de la situación judicial de cada persona.
Ese mensaje encuentra una referencia en el Evangelio de Mateo, donde se vincula la fe con la atención a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Las expresiones “tuve hambre y me diste de comer” y “estuve preso y me visitaste” resumen una concepción del compromiso cristiano que pone el foco en el acompañamiento y la asistencia a quienes más lo necesitan.
Mientras se desarrolla la agenda papal, el peronismo busca ordenar su estructura partidaria. Este miércoles, el Consejo del PJ bonaerense, encabezado por Kicillof, ratificó el acuerdo para que Máximo Kirchner presida el Congreso partidario, cuya convocatoria quedó establecida para el 21 de noviembre. El entendimiento permitió reducir las tensiones entre el sector del gobernador y La Cámpora, aunque todavía persisten diferencias sobre los liderazgos y las futuras candidaturas.
La búsqueda de una estrategia común también se reflejó en los encuentros que Cristina Kirchner y Sergio Massa mantuvieron por separado con André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim, integrantes del equipo que participó en la campaña electoral de Lula da Silva. Los dirigentes brasileños compartieron experiencias sobre movilización digital, comunicación política y organización de apoyos a través de redes sociales y grupos de WhatsApp.
La estrategia utilizada en Brasil despertó el interés de distintos sectores del peronismo, especialmente por el papel que tuvieron las herramientas digitales en la campaña que llevó a Lula a imponerse en el balotaje. Massa, además, mantiene contactos con sectores del Partido Demócrata de Estados Unidos y trabaja en la posibilidad de ampliar el armado opositor más allá de las distintas corrientes del justicialismo.
Los movimientos muestran que el peronismo intenta encontrar puntos de coincidencia en medio de sus disputas por la conducción y las candidaturas. La visita de León XIV ofrece un contexto para discutir las diferencias entre los modelos económicos y sociales que plantean el Gobierno y la oposición. El desafío para el PJ será transformar esos acercamientos internos y contactos políticos en una propuesta común de cara a 2027.