El estudio, disponible para análisis, fue realizado en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, y destaca un aumento en el endeudamiento múltiple.
En agosto de 2026, el 28,4% de los hogares con deudas tenía más de tres obligaciones, comparado con el 23,5% en marzo y el 12% en mayo de 2025.
Un dato alarmante se relaciona con la capacidad de pago: el 88,9% de las deudas relevadas está impaga o incumplida, de las cuales el 41,3% ya ha llegado a instancias judiciales. Solo el 11,1% de las obligaciones se mantiene en un estado regular.
La presión por cumplir con estas obligaciones alimenta el estrés financiero. El informe indica que el 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas, lo que representa un aumento significativo en comparación con el 38% que se reportó en marzo.
Además, el uso del crédito ha aumentado notablemente para cubrir gastos fundamentales; el 62,5% de las compras realizadas con tarjetas de crédito están orientadas a la adquisición de alimentos, lo que para el IETSE señala un cambio en el patrón de endeudamiento, que ya no se limita a consumos extraordinarios y se convierte en un soporte para ingresos insuficientes.
El informe también subraya que el 49,3% de las obligaciones no figura en los registros tradicionales del Banco Central, ya que abarca deudas por alquileres, fiado en comercios, impuestos, servicios, préstamos informales y otros compromisos.
En este contexto, el 47,5% de los hogares expresa que no podrá atender todas sus deudas, y un 15% no puede siquiera imaginar su situación financiera futura. El IETSE concluye que el país enfrenta un proceso de sobreendeudamiento estructural que repercute negativamente en el consumo, los ingresos disponibles y la capacidad de recuperación económica.