Esta propuesta aparece en su obra Utopía, publicada en 1516, donde describe una sociedad ficticia con una organización radicalmente distinta a la Europa de su tiempo. En dicha comunidad, el trabajo se distribuía equitativamente entre todos los ciudadanos, y el tiempo libre era considerado tan valioso como la producción misma.
En el contexto de Utopía, los habitantes trabajaban seis horas al día, divididas en turnos matutinos y vespertinos. More argumentaba que esta duración era suficiente para satisfacer todas las necesidades, ya que las tareas estaban bien repartidas y nadie se encontraba en inactividad mientras otros asumían la carga laboral.
“Seis horas diarias bastarían y sobrarían para estar abastecidos abundantemente.” Para el pensador, el trabajo debía enfocarse no en la acumulación de riquezas individuales, sino en satisfacer las necesidades de la comunidad en su conjunto.
Uno de los elementos más innovadores de su obra es el valor que otorga al tiempo libre. En la sociedad idealizada por More, las horas no dedicadas al trabajo se destinaban a actividades que fomentaban el desarrollo personal y colectivo.
Estas actividades incluían diversas formas de ocio y aprendizaje. Lejos de ver el tiempo libre como una mera pérdida, More defendía que era fundamental para el bienestar.
En el momento en que Thomas More redactó Utopía, todavía quedaban siglos para la implementación de la jornada laboral de ocho horas, las vacaciones pagas y otros derechos laborales que hoy consideramos esenciales.
Por ende, su propuesta debe interpretarse no solo como un comentario sobre el tiempo de trabajo, sino también como una crítica a la estructura social y económica de su época. More pretendía mostrar que, si el esfuerzo se distribuía equitativamente, las personas tendrían la posibilidad de trabajar menos y vivir con mayor calidad.
Thomas More (1478-1535) fue un filósofo, abogado, político y escritor inglés. Además de ser una figura clave durante el reinado de Enrique VIII, su legado perdura a través de Utopía, una de las obras más relevantes del pensamiento político occidental.
A través de esta narrativa, reflexionó sobre temas como la desigualdad, la educación, la propiedad y el trabajo, cuestiones que siguen siendo debatidas más de cinco siglos después.