El especialista Paúl Lucín, en una reciente charla, subrayó la importancia de la primera comida del día para controlar el apetito y evitar caer en excesos.
“En principio, planteate el desayuno, comenzando con huevos o alguna fuente de proteína, y acompañalo con fruta, café y yogur griego o natural”, puntualizó el entrenador. Para Lucín, esta estrategia resulta más sostenible comparada con entrenar a diario y puede ser un paso inicial para mantener el objetivo en marcha.
Además, los expertos advierten que ningún desayuno, por sí solo, puede eliminar la grasa localizada en el abdomen. Sin embargo, un desayuno bien estructurado puede contribuir a la saciedad, regular el apetito durante la mañana y ayudar a conservar la masa muscular durante la pérdida de peso.
Incluir proteínas en el desayuno suele proporcionar una sensación de saciedad más prolongada que comenzar el día con galletitas, cereales azucarados o jugos.
Asimismo, se aconseja complementar la proteína con carbohidratos integrales, grasas saludables y la fibra presente en las frutas para lograr un desayuno equilibrado.
El entrenamiento 12-5-30 es una rutina que se realiza generalmente en una cinta de correr, aunque también se puede llevar a cabo al aire libre, y se basa en tres parámetros sencillos:
Esta combinación permite quemar una cantidad significativa de calorías en poco tiempo y reduce el impacto en las articulaciones, mientras que, a diferencia de correr, caminar en pendiente fortalece los músculos de las piernas y los glúteos sin el riesgo de lesiones.