Durante la conversación, Moritán, quien ocupó el cargo de exlegislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y fue ministro de Desarrollo Económico entre diciembre de 2023 y octubre de 2024 bajo la dirección de Jorge Macri, destacó que la capital se ha convertido en un punto de negociación entre diferentes fuerzas políticas a nivel nacional. También mencionó la atención mediática que recibió debido a su matrimonio con la modelo y empresaria Pampita.
El exdiputado relacionó la lucha política nacional con el control del distrito porteño, señalando que Buenos Aires es un objetivo clave para los principales actores políticos: “Gobernar Buenos Aires es como gobernar París, es como gobernar Madrid, es como gestionar una gran capital global”, enfatizó.
Analizando la situación actual, manifestó que el PRO se esforzará por mantener este control, mientras que La Libertad Avanza hará intentos por desafiarlo con sus propios candidatos. “El PRO no la quiere perder. Hay una codicia por parte de La Libertad Avanza, una necesidad, una mirada, un deseo de Karina Milei de decir: ahí pongo a alguien de La Libertad Avanza a competir, a jugar y a ganarnos”, subrayó.
Cuando se le preguntó sobre la fortaleza electoral del macrismo en la ciudad, admitió que conservar esta posición no será fácil. “No. Por eso están hace tantos años”, explicó, y añadió que percibe posibilidades de “cambios en la gestión” que se alineen con lo que definió como un “cambio de época”.
En su camino hacia 2027, Moritán confirmó su unión al Partido Demócrata Progresista, liderado por Óscar Moscariello, con el propósito de formar un nuevo frente electoral. “Para mí es una oportunidad y estoy dispuesto a jugarlo. Voy a competir con Libertad Avanza, con el PRO, con aparatos electorales en funcionamiento y con mucho financiamiento y militancia. Yo voy a jugar con lo que tengo”, declaró sobre su futura candidatura.
El empresario explicó que su postulación tiene como objetivo atraer a los votantes que actualmente se distribuyen entre el PRO y La Libertad Avanza. “Lo que mejor nos define a nosotros somos liberales humanistas. Somos liberales desde la concepción económica, pero no dejamos nunca a nadie afuera. Pensamos en la gente”, declaró.
En su diagnóstico sobre la situación económica y social, centró su atención en la clase media y las pymes familiares. “Creo que el proyecto que estamos trabajando tiene que ver con volver a contener a la clase media, que me parece que es la más castigada en todo este proceso, la pyme familiar, que la está pasando mal y necesita políticas activas”, comentó.
Moritán atribuyó la responsabilidad del actual estado de crisis a “las consecuencias de 80 años de populismo” y mencionó su objetivo de transformar la matriz productiva y fomentar la inversión privada.
Recodó su entrada en la política, que inició en la Legislatura porteña a instancias de Ricardo López Murphy, describiendo que llegó sin experiencia previa en administración pública. “Entré de un día para el otro. Mi actitud en esa Legislatura era la de un tipo que venía del sector privado a defender los intereses del sector privado y que no le responde a la política”, apuntó.
Reveló que esta postura generó tensiones con otros bloques: “La cantidad de veces que me dijeron: ‘Si seguís así con esa actitud, no te aprobamos más leyes’”, recordó, añadiendo que fue el legislador que más leyes aprobó en sus dos años de mandato.
A pesar de lograr resultados, Moritán reconoció que su estilo le generó costos personales. “Siempre dije lo que quise. No tenía padrino, no tenía apoyo político, y siempre fue muy incómodo para el sistema”, reflexionó.
Por otra parte, García Moritán denunció “operaciones políticas” en relación a su salida del Ministerio de Desarrollo Económico en la Ciudad, afirmando que su salida estuvo motivada por “una cama muy mal intencionada” que involucró ciertos sectores políticos y mediáticos. “El primero que habló de esto fue un periodista kirchnerista que en ese momento tenía un programa en Canal Nueve, que lo único que usaba era para operar, pero una pavada sin sentido”, aseguró.
Al describir su gestión, destacó que al asumir encontró una estructura de 2,500 empleados, de la que redujo a 300. También mencionó que la mayoría de los trabajadores provenían de la administración anterior y que carecía de “referentes técnicos” propios.
Sobre la cobertura del tema, reflexionó: “Cuando te toma de punto, el periodismo, empieza una situación que es compleja de revertir porque instalan ideas, son líderes de opinión y eso genera un efecto que después no te permite tener una defensa proporcionada”, dijo. En esta misma línea, insistió: “Todos los medios están al servicio de la política, todos responden a una terminal política”, reiteró.