Organizado por dicha consultora, miembros del CREA Roque Pérez-Saladillo y otros productores de Bragado y Santiago del Estero recorrieron el estado de Mato Grosso, en Brasil, para entender el funcionamiento de uno de los polos agroindustriales más activos del planeta y analizar las causas detrás de su notable desarrollo.
Mato Grosso, que abarca 900.000 kilómetros cuadrados, es el tercer estado más extenso de Brasil y se encuentra en el centro-oeste del país. A pesar de sus limitaciones en el suelo y su lejanía de los puertos de exportación, ha experimentado un crecimiento económico y social significativo, gracias al emprendurismo de los productores y al respaldo del gobierno nacional. En la actualidad, genera el 12% de la soja mundial y representa el 24% del Producto Bruto Interno (PBI) agropecuario de Brasil, liderando la producción de soja, maíz y algodón.
“Los productores han construido y financiado una estructura robusta de representación política -Famato- que actúa como entidad gremial, con un brazo técnico -IMEA- dedicado a generar estadísticas, análisis del mercado y proyecciones estratégicas para toda la cadena agroindustrial”, manifestó uno de los participantes del viaje. Esto refleja un alto nivel de organización dentro del sector agroexportador brasileño, con una visión a largo plazo basada en contribuciones voluntarias de los productores, lo que permite mantener instituciones alineadas a las necesidades del sector. Con 520 diputados en el Congreso, 204 de ellos representan las cadenas agroindustriales.
Además de esta destacada organización sectorial, el agro brasileño cuenta con diversas cualidades positivas. El informe menciona al menos cuatro aspectos a destacar.
Una de esas características es la escala. En Brasil, muchos emprendimientos son de gran envergadura. “Los viajeros visitaron Bom Jesus, un modelo de agricultura y ganadería integrada que gestiona 380.000 hectáreas, en su mayoría de propiedad propia. En uno de los establecimientos del grupo, se combinan soja, maíz, algodón, eucaliptus y ganadería intensiva”, se apunta. Este sistema ganadero combina recría pastoril con terminación intensiva, resultando en altas ganancias diarias. La recría pastoril se basa en pasturas tropicales y se integra con la agricultura, favoreciendo la producción de granos.
En cuanto a productividad, el viaje incluyó una visita a la empresa Novapec, que implementa un sistema de terminación intensiva de bovinos basado en pasto con suplementación, mostrando altas tasas de productividad. “Combina los beneficios del feedlot con el comportamiento natural del animal en pasturas, constituyendo un sistema de bajo costo y alta productividad por hectárea”, enfatiza el informe. Los animales ingresan pesando de 360 a 400 kilos y se despachan entre 560 y 600 kilos, logrando ganancias de entre 1,3 y 1,5 kilos diarios.
La industrialización del maíz y la soja es otro aspecto resaltante, a través de la producción de etanol y biodiésel, lo que reduce costos logísticos para el transporte. “La expansión del etanol de maíz es un motor clave del estado, que es el segundo productor en Brasil. En 2020 se destinaron 1 millón de toneladas de maíz para la producción de alcohol; para 2025 se proyecta que esa cifra alcance las 23 millones”, resaltó el entrevistado. Esto da lugar a una demanda local que estabiliza precios y agrega valor, promoviendo empleo y desarrollo de subproductos.
La integración es otro pilar fundamental. En una de las visitas, se conoció la empresa Nutripura, un modelo de negocios enfocado en la nutrición animal y la gestión integral del sector ganadero. “Es un pool ganadero de 230.000 cabezas que actúa como intermediario entre productores, industria y mercado financiero. Negocia adquisiciones y ventas en conjunto, ofreciendo además asistencia técnica y gestión financiera”, explicó el entrevistado. Su implementación de estrategias comerciales, como el uso de opciones y ventas futuras, permite gestionar mejor los riesgos empresariales.
En otro ámbito, la empresa Alvorada integra acopio, comercialización de granos, provisión de insumos y fabricación de etanol, transformando la economía local e impulsando el desarrollo industrial. Con capacidad de almacenamiento de casi dos millones de toneladas, es una de las principales plantas de etanol de maíz de Mato Grosso, generando demanda local y ofreciendo subproductos importantes para la ganadería.
El desarrollo agroindustrial de Mato Grosso no se realiza en detrimento del medio ambiente. “En la actualidad, solo el 15% del territorio se destina a agricultura, mientras que una parte considerable permanece preservada con distintos regímenes ambientales”, enfatizó un director de la consultora.
En la última jornada, los participantes visitaron una planta de una firma importante, observando la vasta escala del sistema logístico brasileño y su interacción con la sociedad. Aunque la empresa se dedica a la originación, procesamiento y exportación de granos, el crecimiento del etanol se presentó nuevamente como un elemento transformador, ya que desplaza parte del negocio tradicional. “La empresa destacó el avance del uso del tren, que reduce los costos de flete y ha modificado significativamente la logística de Mato Grosso, aunque hoy representa solo una pequeña parte del volumen comercializado”, subrayó el director.
De acuerdo con el informe, “en todas las visitas se evidenciaron elementos comunes: planificación a largo plazo, profesionalización, adecuada organización interna, integración y fuertes inversiones en infraestructura”.
“Un aspecto relevante es la capacidad del sector privado brasileño para organizarse y desarrollar instituciones financiadas por los productores que sostienen la investigación, capacitación, innovación, generación de información y defensa gremial”, agregó el experto. “Los productores de Mato Grosso continúan pensando en expandirse, incluso en situaciones complejas, debido a su cultura de crecimiento y proyección colectiva, que son pilares del desarrollo logrado, siempre bajo un marco de reglas claras y un relevante rol de las cadenas agroindustriales en la construcción de un futuro sostenible”.