La vicepresidenta Victoria Villarruel impulsó una iniciativa en el Senado para invitar al papa León XIV a visitar el Congreso durante su próxima estadía en la Argentina y solicitó que el cuerpo legislativo tenga representación institucional en uno de los actos oficiales previstos para recibirlo.
La propuesta fue acordada durante una sesión con representantes de distintos bloques y contó con el respaldo de la senadora Patricia Bullrich. La resolución contempla la posibilidad de que el pontífice visite el Parlamento y dirija un mensaje a sus integrantes o, en su defecto, reciba a una delegación encabezada por Villarruel en el lugar y horario que disponga.
El texto también incluye un pedido al Poder Ejecutivo para que garantice, a través de la Cancillería, la presencia institucional del Senado en el acto que se realizará en el Palacio Libertad. La iniciativa busca que la vicepresidenta participe en su condición de titular de la Cámara alta.
El movimiento se produjo en un contexto de diferencias entre Villarruel y la Casa Rosada. La relación entre la vicepresidenta y el entorno de Javier Milei atraviesa tensiones políticas, que también se expresan en la discusión sobre su lugar dentro de las actividades oficiales.
La iniciativa generó incomodidad en sectores del oficialismo cercanos a Karina Milei, que interpretaron el pedido como una nueva señal de autonomía de la vicepresidenta. Sin embargo, dentro de La Libertad Avanza también existe una estrategia para evitar que las diferencias públicas con Bullrich escalen.
La visita del Papa se convirtió así en otro escenario de disputa institucional entre el Congreso y el Poder Ejecutivo, en medio de los preparativos para su llegada al país.