El encuentro, realizado en Unaghi, ubicado en la calle Olazábal, contó con la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Según información recabada, Pettovello escuchó las opiniones de los legisladores, debatió sobre la gestión y compartió un momento distendido con los diputados oficialistas. Fuentes del espacio indicaron que “fue para que se conozcan y puedan conversar”, mientras que allegados a Menem afirmaron que buscan fortalecer la conexión entre los legisladores y todos los ministros del gabinete.
La presencia de Pettovello no pasó desapercibida, dado que es considerada una de las funcionarias con mayores posibilidades de reemplazar a Adorni, cuya situación ha comenzado a delicarse en las últimas semanas.
Mientras Karina Milei promueve el vínculo con Pettovello, la situación de Adorni se complica aún más. Según se informó, Adorni solicitó su incorporación al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias, estipulado en la llamada “Ley de Inocencia Fiscal”, solo diez días después de que su esposa, Bettina Angeletti, se adhiriera al mismo esquema de regularización tributaria.
Adorni enfrenta no solo la presión del escrutinio público, sino también la de su entorno familiar, según lo que sostienen quienes conocen su situación personal.
A pesar de los rumores, Pettovello ha manifestado a quienes la consultan que no tiene interés en asumir la Jefatura de Gabinete. Asegura que carece de ambiciones personales y que no desea involucrarse en un rol de “exposición extrema”, como considera que implicaría la coordinación política del Gobierno.
Durante la cena también se abordó la salida de su superior, Leandro Massaccesi. Al respecto, la ministra volvió a enfatizar que su desplazamiento no se debió al crédito hipotecario que obtuvo en el Banco Nación, sino a que no le informó previamente acerca de esa operación.
El nombre de Pettovello es uno de los que más suena para una eventual sucesión. “Lo contiene a Javier”, repiten quienes conocen la relación de confianza que mantiene con el Presidente. En esas conversaciones, también se menciona al canciller Pablo Quirno, quien ha logrado edificar una confianza similar con Karina Milei.
Cabe recordar que a principios de marzo, el Gobierno estableció el orden de reemplazo del jefe de Gabinete en caso de ausencia, asignando dicha responsabilidad a la ministra de Capital Humano en primer lugar. Solo ante su imposibilidad, asumirá el titular de Defensa, actualmente Carlos Presti. Dicha disposición fue formalizada en el Decreto 130/2026.
Allegados a Pettovello consideran que esta decisión fue una petición del propio Adorni, ya que “confía en Sandra”, y descartan que tenga relación con una posible sucesión.
La cena también tuvo un trasfondo político significativo. Karina Milei aprovechó el encuentro para transmitir un mensaje de disciplina interna y unidad electoral. Según relataron algunos asistentes, insistió en un mensaje claro: “Todos somos un mismo equipo y la prioridad es la reelección de Milei”.
Este mensaje fue interpretado por muchos de los presentes como una advertencia para quienes intenten distanciarse de la línea política del espacio. La advertencia cobra especial relevancia en momentos en que Patricia Bullrich ha comenzado a mostrar diferencias respecto a algunas decisiones del Gobierno.
La senadora se distanció al exigir que Adorni presentara “inmediatamente” su declaración jurada y al negarse a acompañar el rechazo del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza cuya nominación fue impugnada por Javier Milei.
Sin embargo, dos legisladores identificados con Bullrich, Damián Arabia y Silvana Giudici, asistieron a la cena y compartieron la velada con tranquilidad junto al resto de la bancada. Giudici, además, es una de las principales figuras del oficialismo en el Parlamento.
“Todos amigos”, resumió uno de los asistentes al describir el ambiente del encuentro. Sin embargo, el mensaje subyacente parecía más claro: en la etapa que Karina Milei visualiza de cara a 2027, hay espacio para la convivencia, pero poco margen para las discrepancias.