A pesar del respaldo de Javier Milei al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, actualmente bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito, en el oficialismo se ha detectado una parálisis en la comunicación del gobierno y dificultades para aprovechar los logros de la gestión libertaria a causa de la controversia, lo que llevó a tomar medidas.
El diagnóstico es claro. Desde comienzos de marzo, cuando se identificó a Bettina Angeletti, esposa del ministro coordinador, en la delegación presidencial que asistió a la Argentina Week en Nueva York, la discusión pública ha girado entre las novedades sobre los viajes y la situación patrimonial del funcionario, además de los movimientos internos que atraviesan al poder.
La salida del secretario de Prensa, Javier Lanari, cercano a Adorni, y la llegada de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial marcan un intento del mandatario por infundir una renovada dirección en la estrategia comunicacional. Fabián Fernández, actual gerente de Prensa y Medios de YPF, asumirá como nuevo secretario de Prensa, un cambio anunciado poco después de la victoria de la Selección Argentina contra Austria, con el objetivo de potenciar lo que se ha definido como “el nuevo ciclo económico”.
Un integrante de la mesa política expresó que la intención es que Manuel (Adorni) esté completamente concentrado en la gestión. “Los cambios buscan oxigenar”, puntualizó un funcionario.
En los últimos tres meses, el jefe de Gabinete, quien había asumido el compromiso de liderar la comunicación, solo ha llevado a cabo tres conferencias: en dos de ellas enfrentó al periodismo por su situación judicial y, en la última, estuvo acompañado por los ministros Luis Caputo (Economía) y Alejandra Monteoliva (Seguridad), aunque las consultas se centraron en su situación patrimonial.
Sin embargo, algunos en el oficialismo consideran que la nueva estrategia puede tener éxito, aunque advierten que la continuidad de Adorni complica el objetivo. “Es el propósito, pero el clavo en el zapato persiste”, comentó un legislador. “Ravier podría hacerlo bien, pero hay que observar cómo se desenvuelve en el Congreso. Este cambio ayuda a enfriar el tema”, agregó otra fuente del espacio.
Los ajustes, que se restringen exclusivamente al área de comunicación, llegan como una respuesta a las demandas de la oposición, aliados y algunos miembros del oficialismo que pedían la salida de Adorni. En vez de despedirlo, el mandatario optó por mantenerlo en su puesto y habilitar cambios con el fin de retomar la iniciativa política. Para esta nueva fase, convocó a un legislador que le responde y que, a pesar de tener una buena relación, no pertenece a ninguna facción en lucha.
Desde los dos extremos del Triángulo de Hierro applaudieron la designación del economista y elogiaron el perfil del referente libertario pampeano, que se unirá al mandatario en una actividad de la Fundación Faro. “Es un outsider, sin trayectoria política. Más fresco”, resumió una fuente que circula a diario por Casa Rosada.
Simultáneamente, mientras se realizaban reuniones en Casa Rosada, con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, en el Congreso, el bloque de La Libertad Avanza alcanzó un acuerdo con sus aliados para evitar los pedidos de interpelación de la oposición en la Cámara de Diputados. El presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, de regreso al país, selló un acuerdo con el PRO y la UCR, comprometiéndose a habilitar la comisión de Asuntos Constitucionales para discutir el asunto el martes 30 de junio, logrando así ganar tiempo.
A medida que Ravier inicia su labor en el Ejecutivo, definiendo el enfoque que otorgará a la Vocería Presidencial, los equipos de la Jefatura de Gabinete se encuentran trabajando en el informe de gestión que Adorni presentará el jueves 2 de julio, buscando satisfacer las preocupaciones y demandas de las bancas en el Senado.
En medio del fervor mundialista, en Balcarce 50 tienen confianza en que la combinación del buen desempeño de la selección dirigida por Lionel Scaloni y el rediseño comunicacional permitirá al Gobierno Nacional ganar impulso, superar la controversia en torno a Adorni, recuperar la agenda mediática y revitalizar una gestión que en los últimos meses parecía estancada.