La presidenta de la Federación Argentina LGBT, María Rachid, señaló que existe diálogo con las autoridades porteñas, aunque afirmó que hasta el último encuentro no se había definido ninguna modificación. Según explicó, las organizaciones que participan de la organización de la marcha no acordaron cambiar el cronograma establecido.
La planificación del evento comenzó varios meses atrás. La fecha fue definida en diciembre de 2025 y los permisos correspondientes fueron solicitados en marzo. Desde la organización remarcan que la dimensión de la movilización dificulta realizar cambios cuando faltan pocos días para su realización.
De acuerdo con las estimaciones mencionadas por Rachid, se espera la participación de unas 2 millones de personas, entre ellas visitantes provenientes de otros países. También señaló que distintas organizaciones ya organizaron sus viajes hacia Buenos Aires para participar de la movilización y, en algunos casos, asistir a las actividades vinculadas con la visita papal.
El Gobierno de la Ciudad estableció restricciones para los eventos masivos durante el operativo de seguridad por la llegada del pontífice. Frente a esa disposición, las organizaciones consideran que podrían modificarse algunos aspectos logísticos de la marcha, como la instalación de escenarios o la circulación de determinados vehículos, pero sostienen que la medida no debería impedir la manifestación.
Desde la organización recordaron además que en otras oportunidades se modificó el horario de la marcha por cuestiones operativas y de seguridad, aunque señalaron que nunca se había postergado la fecha.
El conflicto también incluye distintas versiones sobre el origen del pedido para modificar el cronograma. Según Rachid, inicialmente se les indicó que la solicitud provenía del Vaticano, pero posteriormente desde esa institución se habría negado que existiera ese pedido. También señaló que desde el Gobierno nacional se comunicó que el operativo contemplaba la realización de la marcha.
La dirigente cuestionó además el alcance de la resolución porteña y consideró que podría generar cambios en las características del evento, aunque insistió en que la movilización se realizará.
En paralelo, Rachid cuestionó la postura de un sector del Gobierno de la Ciudad y sostuvo que existen diferencias políticas respecto de la marcha. También mencionó cuestionamientos formulados por integrantes del Ejecutivo porteño y señaló que las organizaciones mantienen reclamos por la falta de reuniones con funcionarios del área de Cultura.
Por el momento, las organizaciones mantienen la convocatoria en la fecha originalmente establecida, mientras continúan las conversaciones con las autoridades porteñas para definir las condiciones en las que se desarrollará la movilización.