“Estoy preparada, pero eso no implica que necesariamente seré candidata. Soy alguien capaz de desempeñar ese rol”, afirmó. También señaló que el Presidente tiene prioridad para buscar la reelección y consideró que una nueva candidatura de Milei sería una señal de continuidad del proyecto político.
Bullrich cuestionó las insistentes consultas sobre sus aspiraciones y rechazó que sus declaraciones deban interpretarse como una renuncia definitiva. Según explicó, no quiere tomar una decisión anticipada ni plantear una competencia frente a quien hoy ocupa la Presidencia.
Más allá de las especulaciones electorales, la dirigente identificó dos desafíos centrales para el oficialismo de cara a 2027: mejorar los resultados económicos y fortalecer la gobernabilidad. En ese sentido, planteó que la administración libertaria debe llegar a las elecciones en mejores condiciones, con más actividad económica y una mayor capacidad para construir acuerdos políticos.
La senadora aseguró que mantiene conversaciones con Milei sobre distintos temas y que sus opiniones son escuchadas, aunque aclaró que no integra el equipo económico. También reconoció que el Presidente debe tomar decisiones en un contexto complejo.
En materia política, Bullrich consideró fundamental acelerar las negociaciones con otros sectores para ampliar la base de apoyo del Gobierno. Entre las alternativas mencionó acuerdos con los diez gobernadores provenientes de Juntos por el Cambio y con dirigentes peronistas que no se alineen con el kirchnerismo.
La exministra de Seguridad advirtió que esas alianzas no serán sencillas y sostuvo que La Libertad Avanza debe respetar la construcción política de sus posibles socios. Aun así, insistió en la necesidad de generar confianza, reducir la incertidumbre y avanzar en entendimientos antes del tramo final del mandato.
Otro de los puntos que señaló fue la necesidad de fortalecer la posición del oficialismo en el Congreso. Bullrich recordó que el Gobierno estuvo cerca de quedar en una situación adversa en la Cámara de Diputados y sostuvo que necesita alcanzar un equilibrio que le permita avanzar con mayor autonomía legislativa.
En cuanto a la economía, evaluó que la situación actual es mejor que la que encontró la administración libertaria al asumir, aunque reconoció que las expectativas sociales todavía están lejos de cumplirse. Por eso, consideró prioritario impulsar la actividad y acelerar la recuperación durante el próximo año.
Finalmente, vinculó las dificultades de gobernabilidad que atravesó el Gobierno con la necesidad de recurrir al respaldo económico de Estados Unidos. Sin embargo, sostuvo que no debería repetirse una situación similar durante este año y afirmó que existen condiciones para alcanzar la estabilidad, pese a los desafíos que presenta el escenario internacional.