La controversia comenzó durante la participación del mandatario en la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, realizada en Neuquén. Allí calificó como “una pelotudez del tamaño de una casa” afirmar que la gente no llega a fin de mes y atribuyó esa idea a una maniobra del kirchnerismo y de los medios de comunicación.
Milei también cuestionó que se utilice ese argumento para describir la situación económica y planteó cómo hacen las personas que supuestamente se quedan sin dinero el día 20 para afrontar los diez días restantes del mes sin comer ni beber.
Al día siguiente, el gobernador bonaerense Axel Kicillof respondió durante un acto en Ezeiza. Afirmó que millones de argentinos atraviesan dificultades para cubrir sus gastos y sostuvo que muchas familias deben reducir consumos, estirar sus ingresos o recurrir al endeudamiento para llegar a fin de mes.
Kicillof también cuestionó la política económica nacional y advirtió sobre el crecimiento de las deudas familiares. Según planteó, la situación responde a las dificultades que enfrentan los hogares para sostener sus gastos cotidianos con ingresos insuficientes.
El Presidente volvió sobre el tema en una publicación en la red social X, donde reiteró sus críticas a quienes difundieron la frase y volvió a cuestionar la cobertura mediática. Además, argumentó que el uso de tarjetas de crédito y préstamos debe analizarse considerando cómo se acumulan las obligaciones financieras en los meses siguientes. También sostuvo que los cuestionamientos sobre la morosidad no contemplan, a su entender, los cambios en las condiciones del crédito.
Las respuestas opositoras se multiplicaron en distintos espacios políticos. El senador Eduardo “Wado” de Pedro calificó de insensibles las expresiones presidenciales y señaló que muchas familias deben financiar la compra de alimentos con tarjetas, pedir fiado o postergar gastos esenciales, incluidos medicamentos.
En la Cámara de Diputados, Pablo Todero cuestionó al mandatario por sus declaraciones, mientras que Vanesa Siley sostuvo que las dificultades para llegar a fin de mes constituyen un problema social y llamó a avanzar con iniciativas para aliviar el endeudamiento familiar y atender la emergencia en discapacidad.
Maximiliano Ferraro, titular de la Coalición Cívica, también criticó el tono del Presidente y reclamó mayor empatía frente a quienes atraviesan dificultades económicas. En la misma línea, Esteban Paulón, del Partido Socialista, cuestionó que Milei interpretara literalmente la expresión “no llegar a fin de mes”. Por su parte, el radical Pablo Juliano vinculó la situación con el aumento de la morosidad de los hogares y sostuvo que muchas personas recurren a la deuda para afrontar los últimos días del mes.
La exdiputada libertaria Marcela Pagano se sumó a las críticas y puso el foco en la sesión prevista en Diputados, donde se debatirán iniciativas relacionadas con el endeudamiento familiar. El oficialismo convocó a una sesión especial para tratar ese tema y otros asuntos, entre ellos la emergencia en discapacidad. La oposición ya había intentado debatir esas cuestiones en una sesión anterior que no consiguió reunir el quórum necesario.
La discusión también tuvo repercusiones en España y Ecuador. Dirigentes del Partido Socialista Obrero Español cuestionaron los dichos del mandatario argentino y defendieron el respeto hacia las familias que tienen dificultades para pagar alimentos, servicios y alquileres. En Ecuador, el expresidente Rafael Correa también se expresó en términos críticos sobre Milei.
El cruce expuso las diferencias entre el Gobierno y sus opositores respecto de cómo interpretar las dificultades económicas de los hogares. Mientras el Presidente rechaza que la expresión “no llegar a fin de mes” describa adecuadamente la situación y cuestiona los argumentos vinculados con la morosidad, distintos referentes opositores sostienen que el endeudamiento y la reducción del consumo reflejan los problemas que enfrentan las familias para cubrir sus necesidades.