El gobernador de Entre Ríos, quien fue el anfitrión del evento, destacó la necesidad de establecer un acuerdo fiscal que involucre a la Nación, las provincias y los municipios. En su discurso inaugural, enfatizó que este nuevo pacto debería facilitar la eliminación de la carga tributaria que perjudica la competitividad, la inversión y la generación de empleo, proponiendo que este proceso se realice de manera gradual y sostenible.
A su vez, el ministro de Economía se alineó con este enfoque y señaló que la consolidación del equilibrio fiscal abriría las puertas a una nueva etapa de reformas estructurales. Los pilares de este próximo avance deberían enfocarse en la competitividad, la inversión y la disminución de la presión tributaria.
Resaltó la necesidad de que la Nación y las provincias, junto a los municipios, trabajen de manera conjunta para establecer un nuevo acuerdo fiscal que permita construir un sistema impositivo más simple, eficiente y benéfico para la producción.
Frigerio subrayó que Argentina necesita debatir acerca de una nueva etapa en el ámbito fiscal y sugirió la creación de un acuerdo federal que establezca un horizonte claro para la eliminación de impuestos distorsivos. Estos impuestos, según afirmó, encarecen la producción y afectan la competitividad, mencionando específicamente Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las retenciones.
Además, enfatizó que los derechos de exportación “no deberían formar parte de la estructura impositiva de un país que busca crecer, atraer inversiones y generar empleo privado”.
En esa misma línea, Caputo señaló que el país debe evolucionar hacia un modelo más federal, en el que las provincias tengan mayor autonomía y menos dependencia de las transferencias nacionales. Explicó que un nuevo pacto fiscal podría ser la herramienta que ordene las responsabilidades gubernamentales, mejore la calidad del gasto público y facilite una disminución sostenida de impuestos en todo el país.
La estrategia, añadió, implica aprovechar el ordenamiento de las cuentas públicas para llevar a cabo una reforma tributaria integral. Este nuevo contexto debe contemplar la reducción de impuestos que afectan la competitividad y fomentar la inversión privada, así como promover la creación de empleo formal.
También planteó que el desafío consiste en forjar consensos entre los distintos niveles del Estado para avanzar en una reducción progresiva de la carga tributaria, sin poner en peligro el equilibrio fiscal logrado.
“Debemos continuar por el camino de la responsabilidad fiscal, la reducción de impuestos y el respeto por la propiedad privada. Esto es lo que generará confianza en los actores económicos, alentándolos a invertir y producir más”, manifestó ante la presencia de ministros y funcionarios de Economía de las provincias.
El esquema fiscal que Frigerio tiene en mente no prevé una implementación inmediata; su concreción requerirá de un plan detallado. El gobernador entrerriano aclaró que este proceso no podrá llevarse a cabo de forma acelerada, resguardando así la responsabilidad fiscal y la sustentabilidad de las cuentas públicas.
Sin embargo, consideró esencial avanzar en una línea de trabajo conjunta que brinde previsibilidad a quienes invierten, producen y crean empleo. Asimismo, se deberá establecer claramente que los impuestos como los Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las retenciones serán sometidos a una reducción progresiva hasta su eventual eliminación.
La propuesta también incluye a los gobiernos municipales. El gobernador destacó la necesidad de revisar ciertas tasas municipales que, en algunos casos, operan como impuestos encubiertos, aumentando los costos de la actividad económica sin ofrecer un servicio claro a cambio.
Frigerio y Caputo fueron parte del último acuerdo fiscal entre la Nación y las Provincias, firmado durante el gobierno anterior, cuando el actual gobernador se desempeñaba como ministro del Interior. La cartera económica se había dividido tras la salida de un anterior ministro, quedando Caputo a cargo de Finanzas.
El acuerdo original, que se vio truncado por la crisis financiera de 2018, contenía propuestas similares a las que hoy presentan el Gobernador de Entre Ríos y el ministro de Economía. Las provincias, salvo San Luis que no firmó, se comprometieron a reducir gradualmente los Ingresos Brutos y los impuestos de Sellos, mientras que la Nación se obligaba a revisar el impuesto al cheque y las retenciones a las exportaciones.