La aerolínea Flybondi enfrenta una crisis operativa sin precedentes que ha desencadenado acciones regulatorias inmediatas tanto en Brasil como en la Argentina. El deterioro en la regularidad de los servicios, caracterizado por una alta tasa de cancelaciones y deficiencias en la atención al cliente, ha provocado que la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil imponga restricciones severas a la operación de la compañía.
La autoridad brasileña dictó una medida cautelar tras detectar que, entre el 1 y el 27 de julio de 2026, la aerolínea canceló el 79% de los vuelos programados hacia dicho país. Las restricciones incluyen:
Suspensión comercial: Se impide la venta de pasajes para Florianópolis, Maceió y Salvador.
Congelamiento operativo: La empresa no puede abrir nuevas rutas, aumentar frecuencias ni ampliar sus operaciones.
Ultimátum para Río de Janeiro: Se fijó el 3 de agosto como fecha límite para implementar ajustes operativos; de no cumplirse, la suspensión de venta de pasajes se extenderá a la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro (Galeão).
La ANAC brasileña fundamentó esta medida en el alto riesgo de perjuicio para los pasajeros, citando fallas recurrentes en la comunicación, reembolsos y asistencia ante cancelaciones.
Paralelamente, la crisis ha llegado al ámbito legislativo local. La senadora nacional Mariana Juri, presidenta de la Comisión de Turismo, ha presentado un pedido de informes formal ante la ANAC Argentina para auditar el desempeño de la compañía. Los puntos principales de la investigación parlamentaria buscan determinar:
Antecedentes administrativos: Detalle de actas de infracción y sumarios iniciados durante 2025 y 2026.
Capacidad operativa: Un análisis crítico sobre la reducción de la flota y si la empresa continuó vendiendo pasajes sin el respaldo operativo necesario para cumplirlos.
Protección al pasajero: Estadística precisa de reclamos y medidas adoptadas para garantizar la reubicación de los usuarios afectados.
Los indicadores técnicos presentados ante el Senado revelan una caída estructural en la capacidad de la empresa:
Reducción de Flota: La compañía pasó de operar un promedio de 19 aeronaves diarias en enero de 2026 a solo 3 aviones operativos en los últimos meses.
Tendencia de Cancelaciones: La tasa de vuelos cancelados escaló del 20% a principios de año al 36% a partir de abril.
Puntualidad Crítica: Solo el 26,6% de los servicios despegó dentro de los primeros 15 minutos del horario programado, con un retraso promedio que alcanzó los 131 minutos.
Esta radiografía operativa sugiere un descalce entre la estrategia comercial de venta de pasajes y la capacidad real de cumplimiento, un punto central que ahora se encuentra bajo el foco de las autoridades aeronáuticas y parlamentarias.