A partir de decisiones adoptadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) en 2024, que dejaron sin efecto determinados beneficios otorgados a Cristina Fernández de Kirchner y Amado Boudou, el Estado mantiene actualmente el pago de once asignaciones vitalicias correspondientes a expresidentes, exvicepresidentes y familiares directos, bajo el régimen establecido por la Ley 24.018.
De acuerdo con un informe correspondiente a julio, el haber bruto más elevado entre los beneficiarios activos corresponde al expresidente Alberto Fernández, con $26.092.447,56 mensuales. Le siguen Mauricio Macri, con $25.043.153,46, y Adolfo Rodríguez Saá, con $23.999.253,02.
Entre los demás beneficiarios se encuentran la viuda de Carlos Menem, Zulema Yoma; la exvicepresidenta Marta Gabriela Michetti; el exvicepresidente Julio Cobos; las viudas de Fernando de la Rúa y Roberto Levingston; la expresidenta María Estela Martínez de Perón; la hija de José María Guido, Amalia Carmen Guido; y el exvicepresidente Daniel Scioli.
Los haberes registrados para este grupo oscilan entre los $12,4 millones y los $20,6 millones mensuales en términos brutos, de acuerdo con el mismo informe.
El régimen establece que los expresidentes reciben asignaciones vitalicias equivalentes a la remuneración de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, mientras que los exvicepresidentes y los familiares beneficiarios perciben porcentajes determinados sobre ese monto.
En el caso de Amalia Carmen Guido, la prestación tiene un origen diferente, ya que corresponde a una concesión especial otorgada durante la década de 1990.
La continuidad de estos beneficios vuelve a poner en discusión el costo de los regímenes previsionales especiales y su funcionamiento en un escenario de restricción fiscal. El debate se desarrolla, además, mientras continúa la discusión sobre la movilidad y los ingresos de los jubilados que forman parte del régimen previsional general.