El operativo busca garantizar las condiciones de circulación en la Vía Navegable Troncal, en medio del seguimiento de la evolución de El Niño y de sus posibles efectos sobre la cuenca del Paraná. La empresa advirtió que las crecidas pueden intensificar las corrientes y arrastrar vegetación, lo que provoca daños o desplazamientos en las señales que orientan a los buques. Cuando el agua baja, en cambio, la acumulación de sedimentos puede reducir la profundidad disponible para la navegación.
Uno de los sectores bajo especial vigilancia es el Canal Emilio Mitre, un acceso marítimo clave de la hidrovía. Allí, la sedimentación puede exigir trabajos adicionales para conservar los calados necesarios y evitar restricciones al tránsito comercial.
El gerente general de VNA, Tom Van Slambrouck, señaló que la situación plantea exigencias que superan los escenarios previstos inicialmente en la concesión. En ese contexto, la compañía puso en marcha la movilización de maquinaria desde distintos países para responder a un posible deterioro de las condiciones operativas.
Actualmente, la empresa cuenta con cinco dragas desplegadas en la vía navegable: cuatro de succión por arrastre —Pinta, Nina, Taccola y De Bougainville— y la Giovanni Venturi, que trabaja mediante inyección de agua.
El refuerzo comenzará con la llegada de la draga de succión por arrastre Francisco di Giorgio, que navega desde Singapur y tiene previsto arribar a la Argentina hacia fines de noviembre. En diciembre se sumaría la Ibn Battuta, una draga de corte que se encuentra en preparación en Croacia y cuya incorporación está prevista para mediados de ese mes. Estas embarcaciones permiten realizar distintos tipos de trabajos según las características del fondo y los materiales que deben removerse.
Para principios de enero, VNA analiza incorporar una segunda unidad de succión por arrastre, que podría ser la Alvar Nuñez Cabeça de Vaca o la Diogo Cão. La decisión dependerá de las necesidades operativas y de cómo evolucione la situación hidrológica del Paraná.
Con la ampliación de la flota, la empresa busca reforzar el dragado y atender las áreas de sedimentación del Canal Emilio Mitre, con el objetivo de conservar las profundidades de diseño y reducir el riesgo de restricciones para los buques.
La continuidad de estas tareas es relevante para el comercio exterior argentino, ya que la hidrovía constituye un corredor central para el transporte de granos, productos agroindustriales y otras mercancías destinadas a los mercados internacionales.