En el caso del gas, la estimación fue presentada ante el directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad y parte del supuesto de que durante octubre se mantendrá el mismo esquema de subsidios vigente en septiembre. Durante ese mes, el incremento promedio había sido del 1,4%.
El cálculo para octubre contempla distintos factores. Entre ellos se encuentra una variación del 1% en el tipo de cambio, que incide sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte. También se considera una actualización del 1,9% asociada a los índices de precios al consumidor y mayoristas, que impactan sobre los componentes de transporte y distribución, además de la cuota correspondiente a la revisión tarifaria quinquenal.
A estos factores se suma la segunda actualización bimestral de las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA). Este mecanismo permite trasladar a las tarifas las diferencias entre el precio del gas considerado en las facturas y el costo efectivamente afrontado por las distribuidoras.
Durante este año, el Gobierno modificó la frecuencia de actualización de las DDA en el marco de la emergencia energética. En lugar de incorporarlas cada seis meses, como ocurría anteriormente, se aplican cada dos meses. En la próxima actualización se contemplarán además los costos asociados al gas natural licuado importado durante el invierno.
Para la electricidad, los porcentajes comunicados corresponden al componente de distribución. Edenor tendría una actualización del 2,41%, mientras que para Edesur se calcula un incremento del 2,34%. Sin embargo, el ajuste final todavía no está definido, ya que resta conocer la decisión de la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía, respecto del precio mayorista de la energía.
En septiembre, las tarifas eléctricas del Área Metropolitana de Buenos Aires habían registrado un aumento promedio del 1,75%.
Los cálculos presentados para octubre tampoco incorporan todavía los cambios introducidos recientemente en el régimen de subsidios de Zonas Frías. La modificación aprobada por el Congreso requiere una reglamentación para comenzar a aplicarse y, por el momento, no están definidos los porcentajes que deberán trasladarse a las facturas.
La reforma podría afectar a unos 4,1 millones de usuarios una vez que entre en vigencia. De acuerdo con las estimaciones disponibles, alrededor de 1,16 millones podrían perder el beneficio.
El régimen originalmente alcanzaba a unos 940.000 usuarios de regiones como la Patagonia, Malargüe y La Puna. En 2021, una ampliación extendió el alcance del descuento hacia otras zonas y elevó la cantidad de beneficiarios.
La nueva normativa conserva la protección para las regiones incluidas originalmente, pero modifica las condiciones para parte de los usuarios incorporados posteriormente. En esos casos, el acceso al beneficio estará determinado por los ingresos del hogar y por un nivel de consumo considerado esencial. Además, el descuento se aplicará sobre el costo del gas y no sobre los componentes correspondientes al transporte y la distribución.
Como parte de las negociaciones para avanzar con la modificación del régimen, el Gobierno acordó con gobernadores del norte la creación de un subsidio para las tarifas eléctricas durante los meses de noviembre a abril. El esquema, denominado Zonas Cálidas, no fue incluido dentro del proyecto de Zonas Frías y deberá ser instrumentado posteriormente por el oficialismo.
Todavía resta definir el momento exacto en que comenzará a aplicarse este nuevo beneficio. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, afirmó este lunes que la reglamentación se realizará durante octubre y que el esquema entraría en vigencia el 1° de noviembre.