Esta semana, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentó su Relevamiento de Expectativa de Mercado (REM) correspondiente a junio, que arrojó estimaciones sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC): el sector privado anticipó una variación del 2% para el mes recién finalizado, ligeramente inferior al 2,1% proyectado en el REM anterior. Además, este miércoles, el dólar oficial interrumpió una serie de tres aumentos semanales, consolidándose en $1.488 para la venta mayorista, alcanzando un nivel de brecha con el techo de la banda cambiaria que no se veía desde hace 11 ruedas.
En este contexto, Camilo Tiscornia, de la consultora C&T, advirtió que “hay bastantes chances de que la inflación quede por debajo del 2%”. En su análisis, detalló que varios elementos transitorios, tales como los precios de la carne, el turismo y el ascenso del petróleo a nivel internacional, ya no tendrán repercusión: “La tendencia es a la baja. No significa que será un proceso lineal. Podría ser que julio muestre un incremento superior al de junio por razones estacionales, pero eso no alterará la tendencia general”.
Asimismo, Tiscornia abordó la posible influencia del aumento del tipo de cambio en los precios: “Es lógico que el tipo de cambio suba. Sin embargo, no tiene sentido que un peluquero, a modo de ejemplo, deba incrementar su tarifa un 5% solo por el aumento del tipo de cambio. Esa es una situación particular de Argentina, por el descontrol histórico que ha existido”. Según anticipó, cualquier efecto de la variación del dólar en los precios se manifestará “en julio o en los meses siguientes”.
Inflación y tipo de cambio siguen siendo los dos grandes elementos que la administración necesita equilibrar.
En una evaluación realizada por IOL, se destacó que “la calma cambiaria de los meses anteriores experimentó una interrupción en junio”, con una depreciación del 5% en el tipo de cambio oficial, que superó la barrera de los $1.500. Al mismo tiempo, los dólares financieros siguieron esta tendencia, afectados por la fortaleza global del dólar, así como por una menor oferta estacional de productos mineros y petroleros y la caída en los precios de la soja y del crudo Brent. A pesar de ello, la firma enfatizó que la diferencia entre el tipo de cambio spot y el límite superior de la banda cambiaria se amplió al 25%, reduciendo su impacto como ancla psicológica a corto plazo.
Desde Balanz también hicieron hincapié en la disminución de la oferta de divisas. Esta sociedad de bolsa prevé que, conforme la oferta de dólares se reduzca, se generará presión en el mercado cambiario. Entre las causas que sostienen esta tendencia se mencionaron la caída en los precios de materías primas, el ritmo lento de la cosecha de maíz y la posible dilatación en la liquidación del agro, que podría retrasarse por la gradual disminución de las retenciones desde enero.
Desde la asunción de Javier Milei como presidente, la inflación superó el ritmo de aumentos del tipo de cambio, y como resultado, Argentina ha experimentado un encarecimiento del 3,5% en términos de divisas. No obstante, en comparación con otros países de América Latina, se ha producido un abaratamiento del 8,3%.
Esta información proviene de un estudio de Fundar, que utilizó datos del Banco Mundial, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del Conicet (INEs) y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según el relevamiento, entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el país se volvió más económico en siete de los once rubros analizados.
Las principales disminuciones en los precios en comparación con la región se registraron en Indumentaria (-36,2%), Equipamiento del hogar (-24,2%) y Recreación (-18,8%). También se observaron caídas en los sectores de Alcohol y tabaco, Alimentos, Salud y Restaurantes. En contraposición, se registraron aumentos en Vivienda y servicios (+50,9%), Comunicaciones (+26,3%), Transporte (+7,1%) y Educación.
En abril pasado, Argentina se encareció un 3,6% en moneda dura (dado que la inflación fue del 2,6% y el dólar oficial descendió un 1%). No obstante, América Latina vio un incremento del 4,2%, por lo que, en términos relativos, el país se volvió un 0,6% más accesible. La novedad del cuarto mes del año fue que el costo del transporte local superó el promedio regional, destacándose seis rubros en los cuales Argentina es más caro, siendo Indumentaria y Restaurantes los más sobresalientes. En contraste, en cinco rubros, el país es más asequible, con Salud y Alcohol en la cima de esta lista.