La firma estadounidense TRM Labs señaló que el ataque habría sido ejecutado por TraderTraitor, una unidad de piratería informática asociada a Lazarus Group, organización vinculada al régimen norcoreano. “Emitimos este juicio con un alto grado de confianza”, afirmó la compañía en una publicación en su sitio web.
Según el análisis, el atacante habría transferido los fondos desde billeteras de Binance distribuidas en diez cadenas de bloques. La mayor parte de las operaciones se habría concentrado en un período de aproximadamente 20 minutos.
La hipótesis también fue respaldada por Chainalysis, otra empresa especializada en el análisis de transacciones con criptomonedas. Jonathan Levin, cofundador y director ejecutivo de la firma, sostuvo en su cuenta de X que el ataque a Binance probablemente fue realizado por el grupo norcoreano TraderTraitor.
Ambas compañías señalaron similitudes con otros episodios atribuidos a Corea del Norte, entre ellos el ataque a Bybit, ocurrido en febrero de 2025, cuando esa plataforma perdió alrededor de USD 1.500 millones. En aquella oportunidad, el FBI responsabilizó a Corea del Norte y a TraderTraitor.
Desde Binance indicaron que están trabajando con las fuerzas de seguridad para identificar a los responsables. Un vocero de la compañía aseguró que mantienen una colaboración estrecha con las autoridades para confirmar la identidad de los atacantes y llevarlos ante la Justicia.
Las sospechas sobre la participación norcoreana se inscriben en una serie de investigaciones que vinculan al país con operaciones de robo de criptomonedas y otros delitos informáticos. Expertos sostienen que estas actividades permiten obtener divisas para sostener una economía debilitada y financiar el programa nuclear, en un contexto de fuertes sanciones internacionales.
En diciembre de 2022, la agencia de inteligencia de Corea del Sur había informado que piratas informáticos norcoreanos robaron aproximadamente 1,5 billones de wones, equivalentes entonces a USD 1.100 millones, en criptomonedas y otros activos virtuales durante los cinco años anteriores. Más de la mitad de esa cifra correspondió únicamente a 2022. Según el organismo, la capacidad del país para sustraer activos digitales estaba entre las más avanzadas del mundo.
El incidente también reavivó las preguntas sobre los mecanismos de seguridad de Binance y los controles necesarios para autorizar movimientos de fondos. Kok Tin Gan, cofundador y director ejecutivo de la empresa de ciberseguridad NyxLab, planteó que el ataque podría haber sido posible por una autorización demasiado amplia.
“Esto parece una sola firma que le otorgó al atacante un token de acceso total y sin vencimiento a una billetera caliente de Binance”, explicó. Las billeteras calientes son aquellas conectadas a internet y utilizadas para almacenar las claves privadas que permiten operar con los activos digitales.
Binance, por su parte, negó haber encontrado indicios de una filtración de claves privadas. A través de X, la empresa afirmó que “no encontró pruebas de una filtración de claves privadas de ninguna billetera” y adelantó que difundirá más información técnica cuando finalice su investigación.
Changpeng Zhao, conocido como CZ, fundó Binance en 2017 y fue su director ejecutivo hasta 2023, cuando se declaró culpable de un delito grave relacionado con la falta de controles para impedir el lavado de dinero en la plataforma y dejó el cargo. En 2025 recibió un indulto del presidente estadounidense Donald Trump.
El jueves, Zhao publicó un mensaje en X para asegurar que “los fondos de los usuarios están seguros”, aunque reconoció que el episodio parecía tratarse efectivamente de un ataque informático contra Binance. También señaló que, aunque ya no dirige la compañía, espera como accionista que todos los fondos de los usuarios queden completamente cubiertos.
La magnitud del episodio fue destacada por distintos referentes del sector. Aravind Srinivasan, responsable del negocio extrabursátil de GSR, lo calificó como “el mayor ataque informático de la historia”. Chainalysis y otros especialistas también advirtieron que podría convertirse en el mayor robo de criptomonedas registrado.
El impacto llegó a los mercados financieros estadounidenses. Las acciones de Coinbase, otra plataforma de intercambio de criptomonedas, retrocedían un 4,8%, mientras que los títulos de Strategy, empresa dedicada a acumular bitcoines, caían cerca de un 6%.