El encuentro tuvo lugar entre las 14 y las 15 en el Palacio de Hacienda, y durante el mismo, la UIA presentó un conjunto de propuestas destinadas a mejorar la competitividad y mitigar el conocido “costo argentino”, en un contexto de recuperación industrial que aún se muestra desigual.
La delegación empresaria estuvo encabezada por el presidente de la UIA, Martín Rappallini, quien estuvo acompañado por Rodrigo Pérez Graziano (Stellantis), David Uriburu (Techint), Luis Tendlarz (Federación de la Industria Textil) y Eduardo Nougués (Ledesma). También participó Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción.
Según lo informado por la entidad, durante la reunión se analizó “el panorama actual de la actividad industrial” y se expuso la “preocupación por la demora en la reactivación de algunos sectores”, un asunto que, según advirtieron, impacta sobre todo a las pequeñas y medianas empresas.
Este planteamiento se produce en un momento en que varios sectores industriales han manifestado su alarma por la caída del consumo, la apreciación del tipo de cambio, el aumento de los costos financieros y la intensificación de la competencia importada.
Las semanas recientes también vieron a la UIA exigir un “RIGI Industrial”, para extender a las manufacturas tradicionales parte de los beneficios fiscales y cambiarios que el Gobierno está preparando para otros sectores estratégicos.
En el comunicado emitido este martes, la UIA también aludió a las “distorsiones” persistentes que afectan la producción en términos tributarios, financieros, logísticos y laborales. “La reducción gradual del costo argentino es esencial para que los sectores que compiten en el ámbito global puedan desarrollarse en igualdad de condiciones y sostener inversión, empleo y crecimiento”, afirmó la entidad.
Durante la reunión, los empresarios presentaron una agenda de medidas destinadas a estimular la actividad y mitigar la difícil situación financiera que enfrenta una variedad de sectores. Entre las propuestas al Gobierno se incluyó la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales, la ampliación de herramientas para reducir las contribuciones patronales en sectores en crisis y la postergación del pago de cargas sociales para las economías regionales.
Además, la UIA sugirió avanzar hacia una reducción gradual de impuestos, respaldada por la consolidación fiscal y el crecimiento económico. En este contexto, planteó la necesidad de alcanzar un nuevo consenso fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios, con el objetivo de reducir la presión tributaria sobre la industria y así mejorar la competitividad.
El planteamiento coincidió parcialmente con un mensaje posterior del ministro Caputo en la red social X, donde él indicó que durante la reunión se abordó “la necesidad de seguir desarrollando el mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas”.