¿Cómo conciliar el sueño y dormir mejor? Rebecca Robbins, profesora de Medicina del Sueño en la Facultad de Medicina de Harvard, señaló que dormir bien es clave para la salud y el bienestar. Aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan dormir entre siete y nueve horas, la calidad del descanso también está relacionada con factores como el tiempo que lleva quedarse dormido y la necesidad de recurrir a fármacos. La especialista indica que una persona descansada suele conciliar el sueño en 15 a 20 minutos. Si habitualmente tarda más, podría haber factores o hábitos que interfieran con el descanso, por lo que sugiere consultar a un médico.
Estas son algunas recomendaciones para dormir mejor y más rápido:
Crea un ritual antes de acostarte. Despierta tus sentidos. Mantén un horario de sueño constante. Elige colores neutros para tu dormitorio. Invierte en un colchón y almohadas de calidad. Reduce el ruido para dormir mejor. Mantén la temperatura fresca. Elimina cualquier luz innecesaria. Desconéctate de las pantallas antes de dormir. Haz un “vaciado mental”.
¿Cuál es la técnica para dormir que propone la psicología? La psicóloga Sonia Barber explica que muchas personas permanecen despiertas no porque les falte sueño, sino porque su cerebro sigue activo. Para reducir ese estado de alerta, propone un ejercicio basado en visualizar un recorrido conocido.
El objetivo, según la especialista, es concentrar toda la atención en una tarea específica y evitar que la mente siga alimentando preocupaciones o pensamientos repetitivos. La práctica puede funcionar como un entrenamiento para quedarse dormido con mayor rapidez. “Imaginar que recorres esa ruta mentalmente” es la clave del método.
La propuesta se desarrolla en tres pasos sencillos para disminuir la actividad mental antes de dormir. Primero, hay que acostarse, cerrar los ojos e intentar ir a la cama a la misma hora cada noche. Este hábito ayuda al organismo a adaptarse a un horario estable y favorece el inicio del sueño. Después, se debe pensar en un trayecto muy conocido, como el camino de casa al trabajo o cualquier recorrido frecuente. Lo importante es poder recordarlo sin dificultad. Por último, hay que reconstruir mentalmente el camino y prestar atención a todos los elementos posibles, desde los semáforos hasta los edificios, las tiendas y otros puntos de referencia. Cuanto más detallada sea la imagen, más fácil será mantener la concentración y apartar los pensamientos que dificultan el descanso.